MADURO AGOTA SU IMPUNIDAD

La impunidad de la que lleva años disfrutando el régimen de Nicolás Maduro ante la exasperante inacción de la comunidad internacional puede estar al fin a punto de agotarse. Cinco países de Latinoamérica -incluidos Argentina y Colombia- y Canadá se han unido para pedir a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional que investigue a las autoridades venezolanas por posibles crímenes de lesa humanidad.

Una petición que desde hace años reclaman ONG y organizaciones opositoras al chavismo y a la que debieran sumarse muchos otros estados, empezando desde luego por los miembros de la Unión Europea, con España a la cabeza, en defensa de las libertades y derechos individuales y de la democracia, pisoteados dramáticamente por un régimen que ha convertido el país caribeño en una dictadura y un pozo de miseria.

En el último lustro, la ONU ha denunciado reiteradamente a Caracas por la represión. Y el pasado junio el Alto Comisionado para los Derechos Humanos fue más lejos en su relato de los graves y sistemáticos abusos cometidos y de la impunidad generalizada en el país, instando a una intervención de la CPI.

Esa es la vía que ahora explorarán los países de la región en vista de que Maduro está completamente encastillado y sin intención alguna de negociar en serio salidas prodemocráticas a la crítica situación, pese a lo que incomprensiblemente sugiere Zapatero.

El régimen bolivariano ha perpetrado cientos de homicidios y ejecuciones sumarias, usa sin proporción la fuerza contra manifestantes, practica torturas y detenciones arbitrarias… Por eso está hoy más cerca de tener que dar cuentas ante la Justicia internacional.

El Mundo