MALEABLE Y SOMETIDO

En un astroso guiñapo,
en una inmunda esterilla,
en una sucia alfombrilla,
en un felpudo, un harapo,
una bayeta o un trapo
desaliñado en extremo…
Finalmente yo me temo
que en esto se ha convertido,
maleable y sometido,
nuestro Tribunal Supremo.

Fray Josepho ( Libertad Digital )