Y resulta estimado lector, que cuando gobierna la Izquierda no se ve a los sindicatos protestando aunque el gobierno implante las políticas de la Derecha.

Ni tampoco el mundo del cine y la zarándula, cultureta y pacifista se manifiesta contra la guerra cuando gobiernan los suyos, aunque se metan en la cama y sin preservativo con un tanque de la mismísima OTAN.

Ni las feministas, ni los del “orgullo”, y así, un largo, largo etc.

Es evidente que más que luchar por sus causas, son obedientes a sus “amos”. Evidentísimo.

Y haciendo recopilación y memoria, recuerdo haber ido a casi todas las manifestaciones contra el aborto, con mis niños de la mano y hasta empujando un carricoche.

Y no me suena que haya habido ninguna de estas, gobernado la “Derecha”. Me devano los sesos y no alcanzo a recordarlo.

De lo que se deduce fácilmente que se trata de un “quítate tú, que me ponga yo” pero, para hacer lo mismo que tú.

Una vez que has ahuecado el ala y me has dejado el sillón y el cetro, por un tiempo y hasta que te vuelva a tocar. Para seguir ladrando y mordiendo, pero con distinto collar.

Sinceramente, este proceder, circular y reiterado, nos suena a tomadura de pelo, a aquellos a los que ya nos blanquea hasta el último cabello, esto ya no tiene un pase.

En España se aprobó la manipulación genética de embriones humanos para la investigación, hace ya treinta años, cuando en varios  países de nuestro entorno, sigue estando prohibida.

¿Y qué ha hecho la Derecha?, NADA.

Por supuesto hemos sido pioneros en el mundo, con la ley del ABORTO como derecho, ¿y que ha hecho la Derecha?, NADA.

Por otra parte, tenemos las leyes ideológicas, que criminalizan al varón, socaban la presunción de inocencia y la convivencia y son la demolición de la institución familiar.

¿Y qué hace la Derecha? NADA DE NADA.

Bueno, todavía peor. En aquellas Comunidades donde gobierna, promueve el adoctrinamiento en las aulas, en ideologías, que son ariete de la familia, y educan a las nuevas generaciones de infantes y adolescentes, en el aborto, como un acto emancipador del hetero-patriarcado opresor.

Desde mi punto de vista, esto, si cabe, es muchísimo más grave que la ley.

Las leyes vienen y van, se aprueban y se pueden derogar. Pero una sociedad adoctrinada durante décadas, que considera el aborto como un método anticonceptivo más, es ya una sociedad enferma, difícilmente reversible.

Y de todos estos males, la supuesta Derecha es CULPABLE.

Algunos nos dicen que debemos apoyar a esta buena causa, sí, vale, de acuerdo, iremos a la manifestación, pero con la nariz tapada. Estaremos en Madrid, pero con una actitud muy crítica. Algunos ya estamos hasta el gorro, de manifiestos que culpan al gobierno que les interesa y les bailan el agua a sus amiguitos. ¡Basta ya! Decían algunos, y ahora lo decimos también otros, ¡Basta ya! Pero, de tomadura de pelo.

Desde el catolicísimo PNV, pasando por el antaño fariseo CIU y llegando al PP, supuestamente arraigado en la moral y la ética por excelencia. La basura ya nos llega al cuello y los sepulcros blanqueados ya huelen fatal, por más brochazos de blanqueo que se les den. Mientras le ponen una velita a Dios, arrastran por el barro la dignidad del ser humano en sus distintas vertientes.

Iremos a la manifestación, y apoyaremos esta buena causa, pero con la mirada en el horizonte y saludando poco, lo justito.  Ya no nos vale el mensaje del “quítate tú que me ponga yo”.

Quizás, antes de la manifestación, muchos deberíamos aclarar la pregunta que sigue en pie y sin respuesta. ¿Es esto una manifestación contra el aborto, o contra el gobierno? Esta es la cuestión. La gran pregunta.

Escribo para ustedes de vez en cuando.  ¡Gracias por atenderme!

Francisco Martínez Peñaranda ( El Correo de España )