MANIOBRA CANALLA: SACRIFICAR LAS FALLAS, PERO NO EL 8-M DE LAS FEMINISTAS

Ayer el negligente presidente socialista valenciano Chimo Puig se reveló como la barragana de Pedro Sánchez y cometió la alcaldada del siglo: prohibió las Fallas…Lo hizo un 10 de marzo, a escasas horas del inicio de la fiesta grande valenciana y una de las más importantes de España.

Siguiendo la estela mentirosa del presidente Pedro Sánchez, los socialistas y catalanistas que gobiernan en la región valenciana hicieron ‘mutatis mutandi’ durante los 10 días anteriores, y desde que llegó la extensión del Covid 19 a España fomentaron cada día y a cada hora y en todos los medios de comunicación el ‘aquí no pasa nada’ y el ‘se harán las fallas como siempre’ (en declaraciones, formuladas a diario, por Joan Ribo, Alcalde de Valencia y Chimo Puig, presidente regional).

Ante este escenario sanitario e institucional de tranquilidad todo el engranaje hostelero, empresarial, turístico y festivo se puso a trabajar en sus Fallas, como cada año. Los monumentos falleros ya estaban en las calles para ser montados; los Casales para la fiesta bullían en preparativos.

Pero hete aquí que, en el irresponsable escenario de normalidad sanitaria decretado por el mentiroso gobierno español, llegamos a la fiesta del 8 de marzo, día grande del femimarxismo, cuya manifestación es clave para que lobbies, partidos y asociaciones ultraizquierdistas, se visualicen, luzcan musculo, y chupen del bote. Era donde querían llegar los izquierdistas manteniendo el escenario de falsa tranquilidad social.

Y pasada la fiesta femimarxista del 8 M, vino la realidad: ZAS! Se decretó el mazazo económico abrupto sobre la región valenciana parando en seco el motor que hace meses había iniciado su labor de preparación de la fiesta mayor. Se prohibieron las Fallas. Del famoso ‘se celebraran sin problemas’ que volvieron a formular el domingo 8 de marzo mientras se producían los actos feministas, pasaron en pocas horas al ‘velamos por la salud y suspendemos las Fallas’.

Las Fallas se deberían haber suspendido como todo evento masivo cerrado o en la calle, pero no ayer 10 de marzo y con Valencia metida de lleno en la fiesta sino hace 10 días, a principios de marzo, y previendo la situación de epidemia descontrolada que ya vive nuestro país hermano, Italia, que se dejo llevar por el escenario de “contención” hasta que vio el fracaso del mismo y decretó el de aislamiento y alarma para todo el país.

El gobierno socialista podría haber atenuado el impacto moral, económico y social que la suspensión –necesaria- de las Fallas va a causar a Valencia y a su sector hostelero, turístico y fallero. Pero el gobierno prefirió extender el ‘aquí no pasa nada’ y decretar la normalidad sanitaria de forma negligente y criminal durante dos semanas para que las feministas hicieran su aquelarre callejero del 8 M.

De paso, ese escenario de ‘normalidad’ donde eventos deportivos, fiestas y manifestaciones se celebraron por toda España permitidas por las autoridades políticas sanitarias a sueldo del PSOE, les vino excelentemente a los socialcomunistas para herir a Vox con la convocatoria de Vistalegre, el contagio del dirigente Ortega Smith y la cuarentena de sus compañeros diputados.

Pedro Sánchez ha sacrificado el bienestar y salud de ciudadanos de toda España para llegar, con las manos libres, a su 8 de marzo feminista, pasado el cual, que “arda Roma”. Ahora, los flancos débiles, incluidas las Fallas y la Semana Santa, lo pagarán.

Los socialistas han vuelto a jugar con la vida, la salud y la esperanza de los españoles en provecho propio como hicieron un 13 de marzo de 2004 con el famoso ‘pásalo’. Sólo que esta vez no ha sido con un mensaje de teléfono móvil; es un mensaje de negligencia, de mentiras y de muerte y se llama coronavirus.

José Miguel Pérez ( El Correo de Madrid )