MARLASKA: DE JUEZ CONTRA ETA A SALVADO POR BILDU

Marlaska quedó inhabilitado para seguir ejerciendo como ministro del Interior desde que quedaron al descubierto su injerencia y sus mentiras sobre la purga en la cúpula de la Guardia Civil.

Pero lo vivido en las últimas horas añade deshonor al responsable de un departamento tan importante como Interior, que históricamente ha contado con un especial apoyo por parte de la ciudadanía.

Porque a la espantada de Marlaska el miércoles mientras se debatía en el Congreso su reprobación, un gesto de cobardía incompatible con su cargo, se añade el oprobio de que ayer se salvara de la censura de la mayoría de la Cámara por la gracia que le concedió Bildu.

Para mayor humillación, los proetarras aprovecharon su posición de fuerza como sostenes del Gobierno más débil de la democracia para atacar a Marlaska en su antiguo avatar de juez valiente en la lucha antiterrorista, desacreditando la victoria del Estado de derecho contra la banda asesina y sus secuaces.

Semejante deshonra habría llevado a cualquier ministro del Interior, por dignidad y respeto a las fuerzas policiales a las que representa, a desmarcarse del partido de Otegi en vez de ocultarse bajo sus faldas con tal de no ser reprobado.

Para una mayoría de abochornados españoles, desde luego lo está.

El Mundo