Cataluña se aproxima a un nuevo Gobierno aún más independentista si cabe por la influencia de la CUP en su conformación.

Cuando en los próximos días Junts dé su visto bueno a ERC y a la CUP, la agenda estará ya marcada por ese partido antisistema con la puesta en marcha de un nuevo proceso separatista y la desprotección de los Mossos d’Esquadra.

De hecho, la condición impuesta para que este cuerpo policial vea en la práctica casi inutilizadas sus unidades antidisturbios es una muestra más de que la CUP quiere imponer la anarquía en las calles.

Es lógica la indignación que los Mossos exponen hoy en ABC porque sus agentes quedarán convertidos en objetivos indefensos de cualquier ataque callejero, de cualquier acto de vandalismo que pretendan reprimir, y hasta de los intentos de homicidio que algunos han sufrido con prácticas de guerrilla terrorista.

Cataluña avanza hacia un desorden institucional aún mayor, y más peligroso para la democracia.

ABC