El controvertido cartel de VOX, del que la Fiscalía, haciendo gala de su… eficiencia, dice haber abierto  investigación por posible delito.

La  Fiscalía de Madrid, con el cartel como prueba, seguro que no es a la abuela que cobra la asombrosa cifra de 426, euros -lo que hará reventar su cartilla de ahorros-, a quien intentará empapelar, sino a Santiago Abascal o a Rocío Monasterio; lo que haría muy felices y acción que mucho agradecerían, el fraile «desertor del Ara», la doctora «pistolera» y el profesor escrachista. Tres bocazas con ganas de sacar «tajá».

La lengua viperina de los «importantes personajes» de los partidos del rojerío nacional, los separatistas de las distintas leches y hasta los cachorrillos amamantados con la podrida leche del terrorismo, se rasgan las vestiduras -exhibiendo sus vergüenzas- y a coro, mal andan cantando desde ayer la canción que por ramplona y embustera ni siquiera llegará a ser la canción del verano: «fascista, racista, homófobo».

Lo del sorprendente Ábalos, aún ministro «hay motivos para retirar estos carteles», «deterioro de la convivencia», «practican la violencia», «no hace falta que sea física», «qué pasaría si pusiera judíos, en lugar de menas».

La anciana vicepresidenta Calvo: «Lo que han hecho ustedes con esos carteles, señalando a niños y niñas, se llama inhumanidad, odio. Ustedes no deberían caber en la política de este país».

Para esta señora anciana, quizás con consecuencias, los que si deben caber son los representantes de los asesinos de ETA, los separatistas catalanes, que además de a España, odian a los «charnegos», y los separatistas vascos, que en su gilipollesco racismo, aún andan con el calibre en la mano para comprobar si el cráneo que miden es vasco, o son maquetos. Y, posiblemente -cosas de la edad-, tampoco recuerde los asesinatos del GAL, ni quién era «La X» que lo creó. Claro que ese tipo de cosas entran de manera muy notoria en la memoria del PSOE.

Y la vicepresidenta segunda, la señora Calviño, después de opinar, sui generis, sobre la imagen de VOX, respecto a no sé que, que dice de la que proyecta el gobierno de España: «progresista, feminista, abierta, acogedora y solidaria» «si algo la caracteriza, es el amor por los niños». La señora Calviño no debe saber que en España, con este gobierno, se han practicado más de trescientos mil abortos, niños y niñas en embrión.

¡Ah! La señora Yolanda Díaz, otra de las patas de la silla que sostiene al «Embustero Mayor del Reino», y el ministre Marlaska que atreve ¡qué ya es atrevimiento estando aún coleando lo del Teniente Coronel de la Guardia Civil! a señalar a los políticos de VOX de que «representan lo peor».

Y luego, con más cara que un saco de monedas de euro, y más dura que el hormigón armado, lanza la charleta buenista, absolutamente falsaria del Comunismo: «vamos a está con ojo avizor para que esos menores no acompañados, para que esas personas por diversidad de bla, bla bla, no sean señalados de modo alguno por fascistas como ustedes».

Dirigiéndose a los políticos de VOX, una señora que se siente muy orgullosa de sus ideales comunistas. Idea política que, como todo el mundo sabe, lleva sobre su criminal espalda millones y millones de asesinatos y que en la actualidad, en países donde gobierna, sigue asesinando a mansalva y… A todo aquel se ponga por medio.

Más le valdría a toda esta gentuza que se está forrando sin por qué que lo justifique, cuidar adecuadamente a esos muchachos y muchachas, a quienes la protección y el futuro que les ofrecen es ruinoso; peor aún que el que les espera a los muchachos y muchachas nacidas aquí, en España.

Eloy R. Mirayo ( El Correo de España )