MÁS ESPAÑA

Lo normal es que Íñigo Errejón llamase a su nueva alternativa electoral «Más España». Es lo que hubiesen hecho sus correligionarios franceses o alemanes: utilizar el nombre de su propia nación, cuando uno da el salto de una región al conjunto total del territorio.

Sin embargo, Sánchez, sí ha entendido que utilizar la palabra España es muy rentable. Entre otras razones porque casi el 90 por ciento de los votantes se sienten estrechamente unidos a esa idea y porque la izquierda clásica nunca renunció al concepto patriótico.

Errejón, como tiene menos lecturas de las que se le supone o presume, cae en la trampa de no apostar por la denominación del lugar donde el mundo se llama España, que es donde él vive y donde aspira a hacer política e incluso gobernar.

Así que si sirve de algo mi consejo: en estas elecciones hablen mucho de España. Aunque Sánchez, con su doblez habitual, volverá a dejar España cuando necesite a independentistas y populistas con cuya minoritaria recolección de votos va a intentar seguir durmiendo en el colchón de La Moncloa, que todos pagamos.

El Astrolabio ( ABC )