Hace unos días se producía la tercera dimisión de un ministro alemán por plagiar su tesis doctoral. Pero España, o al menos esta España sanchista, sigue siendo diferente y pese a que ABC probó que Pedro Sánchez plagió al menos un 20 por ciento de la suya, sigue en su puesto.

Hoy ABC se adentra en el contenido del trabajo, aportando el estudio de un ingeniero que se ha dedicado a desmenuzar la tesis de Sánchez desde un punto de vista metodológico y ha detectado errores de bulto, inaceptables en un trabajo de investigación que concede la máxima categoría académica a su autor.

Son auténticos atentados al rigor formal de una tesis doctoral, incluso de cualquier trabajo de investigación de menor entidad. Un despropósito.

No es una anécdota que el presidente del Gobierno sea doctor en ciencias económicas gracias a una tesis irregular.

La Universidad Camilo José Cela debería revisar a fondo un trabajo que visto cómo se hizo y los errores que acumula, más merecería la calificación de ‘cum fraude’.

ABC