MEMORIA HISTÓRICA

Uno de los agraciados, fueron mis padres. Los pobres jamás se metieron en política y yo me dedique a estudiar, Danza, Declamación, piano y guitarra.

No tengo ninguna queja de aquella época y echo de menos la tranquilidad, de salir a la calle, sin que nadie te molestara, tratara de robarte o violarte.

Espero, que a ningún político siga las ” azañas ” de este menesteroso.