Meritxell Batet, una mujer dulce

«Meritxell Batet es la mano derecha y la izquierda de Iceta«, me cuentan desde Barcelona. «Es una mujer dulce y esto facilitará la reconstrucción de los puentes. Todos la quieren. Quizá se está precipitando con las declaraciones, porque con sus palabras está facilitando el discurso facilón del PP y de Ciudadanos. Cataluña requiere silencio y ella, con sus contactos en el PP y en Ciudadanos, puede facilitarlos. Pero nada cambiará hasta que se aclare el futuro de los presos», añaden.

«Estudié con becas de Felipe González«, suele comentar Batet con empaque de marquesa, quizás porque practicó danza clásica. Servía copas por las noches en el Nick Havanna y en el Bikini Barcelona. Pedro Sánchez la puso en el número 2 de la lista de Madrid y le fue fiel, hasta el punto de ser multada por la Gestora.

En su primer acto como ministra de la confusión territorial ha ido a Barcelona y ha declarado que la reforma de la Constitución es urgente, viable, deseable. Antes ya había apoyado en el Congreso un referéndum pactado, lo que para los constitucionalistas representa el principio del fin de España como nación. Junto a Iceta pidió el indulto para los separatistas presos y ahora apoyaría su acercamiento a las cárceles de Cataluña. Además, traman cambiar el delito de rebelión y reformar la mejor Constitución de la Historia de España.

¿Cómo van a cambiar la Constitución con 85 diputados? Carmen Calvo me dice desde Madrid: «Este Gobierno no se mueve de la Constitución». O sea, que ya estamos entrando en el periodo de los razonamientos falsos, las falacias lógicas. Se necesitan dos tercios del Congreso y una mayoría en el Senado para meter mano a la Constitución.

Deberían saber que los partidos del desdén y del descontento son fáciles de organizar, lo difícil es organizar partidos para gobernar con inteligencia.

Meritxell piensa que ha llegado el momento de escucharse, pero los independentistas ya no se conforman con el Estatut roto de José Luis Rodríguez Zapatero. Siguen considerando que Madrid es una cafrería. Es que eso del supremacismo no lo ha inventado Quim Torra. Ya Prat de la Riba decía que los madrileños y los castellanos son gente licenciosa, sin fe, sin honor; por eso los catalanes evolucionaron hasta el republicanismo. Y Pla comentaba que la monarquía es una mierda como lo es la república.

Pero los republicanos catalanes creen que con la llegada de la república se arreglaría todo.

Raúl del Pozo ( El Mundo )