Algo hay en sus lametones
que yo adoro como un niño,
me contagia de energía
haciéndome sentir viva.

Así es mi perro, el único
ser al que de verdad mimo,
fieles uno para el otro,
de Lunes hasta Domingo.

En él yace mi confianza
por tanto que hemos vivido,
juegos, paseos sin fin,
bajo su dulce ladrido.