MIEDO EN EUROPA

“No tenemos miedo”. Pero París perdió en 2016 un millón y medio de turistas. “No tenim por!”. Pero cuántas familias se quedaron en casa la pasada Cabalgata de Reyes por temor a que el desfile se tornara en pesadilla tras el cruel atentado del mercadillo navideño en Berlín. “Nous n’avons pas peur”. Pero 10,64 millones de franceses votaron a Marine Le Pen en las últimas elecciones con su discurso xenófobo y beligerante con el islamismo radical. “We’re not afraid”.

Pero la UE rebajará previsiblemente en septiembre la cifra de refugiados que España y otros Estados tienen que acoger. El discurso solidario del continente de la libertad y los derechos humanos queda en papel mojado cuando las autoridades temen que entre los miles de inocentes que piden asilo se cuele algún yihadista o que esa masa de recién llegados se convierta en un posible campo de reclutamiento de nuevos radicales. La rabia contenida por la barbarie y la sinrazón terrorista anima a la ciudadanía a mostrar valor en público. Europa tiene coraje. Pero respira con miedo.

María Vega ( El Mundo )