Si no fuera porque Pedro Sánchez Castejón, en teoría representa a nuestro país, ya que es de facto el presidente del Gobierno español, (aunque sea como Quisling de ETA y de Cataluña), la felicidad que nos ha proporcionado Biden con sus humillaciones a Sánchez sería perfecta.

¿Se imaginan la lluvia de risas por parte del progresío si un presidente del Gobierno “de derechas” hubiese sido tratado así por un presidente norteamericano? La verdad es que Pedro Sánchez Castejón, quizá el mayor traidor de toda la historia de España, no merece otra cosa en lo personal, dada su maldad, su soberbia y su odio a España, que humillaciones y (sí, eso que piensan), como culpable de alta traición, mientras no medie un más que improbable arrepentimiento. No sabemos como se consumará su ruina personal, pero ésta empieza a parecer próxima.

¡Que satisfacción comprobar el contraste con las multitudinarias visitas de los presidentes Eisenhower, Nixon y Ford a la España de Franco, sus deferencias con el Caudillo y sus sometimientos a las condiciones que imponía Franco, en comparación con las humillaciones desde la Casa Blanca a los presidentes traidores de España, como Zapatero y ahora Sánchez!

Ayer los medios progres trataban de blanquear el ridículo de Sánchez-Redondo, comparando, como si fuera lo mismo, un “encuentro” de 20 segundos que una visita presidencial norteamericana a España. El paseillo de Sánchez, como un repartidor de “flyers” intentando que Biden le mirara y le contestara algo, convertido ya para la historia en símbolo del ridículo de toda su política, será eternamente recordado.

Hoy en día Pedro Sánchez no podría dar un paseo por Madrid si no fuera acompañado por al menos 50 escoltas. Es lo que tiene ser odiado por tu propio pueblo, al ser considerado un traidor, (aparte de como el responsable de 100.000 muertes, muchas de ellas evitables, por el COVID y de la ruina del país). Los que llaman dictador a Franco saben que jamás podrán suscitar en los españoles ni una décima parte del entusiasmo y la entrega que este pueblo, el pueblo español concedió a Francisco Franco.

Por Franco, el pueblo español, hizo algo más que votar; (aunque esto también lo hiciera en 1947 y en 1966), combatió, mató y murió por él. Y eso une mucho. Por eso la unión entre Franco y su pueblo duró casi 40 años. Por eso, Franco, que llegó a simbolizar a la misma Patria, a España, fue el estadista más querido de toda la historia de España, mientras que otros son los más odiados.

La figura de Franco, su talento militar y su genio de estadista, su proyecto político, así como su régimen, su obra, causan orgullo y entusiasmo. Franco y su época son uno de los mayores orgullos de la historia de España, tan llena de gloria de por sí, incluso para quienes por edad prácticamente no vivimos su era, ya que éramos bebés cuando él murió.

En definitiva, gracias señor Biden, por haber colocado, donde merece, en el ridículo y la humillación a uno de los mayores traidores de la historia de España, si no el mayor.

Javier Navascués ( El Correo de España )