MIENTRAS SÁNCHEZ DUERME

Poco o nada le debe importar a Sánchez que las empresas familiares generen aquí más de 6,5 millones de puestos de trabajo (un 67 por ciento del empleo privado en España), o que su facturación suponga casi el 60 por ciento de nuestro PIB.

El líder del PSOE debe considerar también baladí que el 43 por ciento de la recaudación de la Seguridad Social y el 60 del impuesto de Sociedades correspondan a estas empresas. Lo cierto es que desde hace exactamente 483 días -todos desde su llegada a la Presidencia del Gobierno- lo único que parece interesarle a Sánchez es la manera de prolongar su estancia en La Moncloa y seguir probando cada noche el confortable colchón con el que él mismo dijo inaugurar su acción política.

Por eso hoy, en vez de asistir a la clausura del congreso anual de la Empresa Familiar, como se había comprometido, ha preferido irse de mitin a Palencia. El Rey, que sí que sabe estar siempre en su sitio, explicó ayer en la sesión de apertura de ese cónclave la importancia cardinal de este sector, «no solo como motor de crecimiento y creación de empleo, sino también como agente transformador del ámbito social».

Pero motor, lo que se dice motor, a Sánchez el único motor que le interesa de aquí al 10-N es el del Falcon que le lleve y le traiga por los cielos de la España preelectoral. Quizá temiera también, y de ahí el plantón, recibir un rapapolvo parecido al que se llevó el año pasado por «adoptar medidas de corto plazo» para seguir en el poder.

A Pedro «el guapo» nadie le afea en público y menos en campaña, así que rumbo a Palencia y la empresa familiar que se vaya con sus quejas a otro lado, porque como dijo ayer Nadia Calviño el sanchismo es una arcadia llena de brotes verdes -como aquellos de Salgado que nunca vimos- con un «crecimiento rico del empleo».

El auditorio no daba crédito ante el inconcebible optimismo de la ministra solo unos días después de una EPA que ponía en la UVI la creación de empleo y después del último tirón de orejas de Bruselas por presentar unas cuentas sin pizca de credibilidad.

Reclamaron los empresarios al presidente ausente que es «preciso recuperar la normalidad en Cataluña, ya que es muy peligroso proyectar esta imagen ante nuestros clientes e inversores internacionales». Y claro, la negligente gestión en la crisis de violencia separatista, deja en muy mal lugar al sanchismo.

Violencia, por otra parte, que según la presidenta de la ANC les viene de perlas a los separatistas para dar a conocer el conflicto. Fuera máscaras, a qué fingir pacifismos de boquillla y que vengan ya los encapuchados del CDR con los adoquines a hablar al mundo de Cataluña. Pero ¡chissst!, no hagáis mucho ruido, que Sánchez duerme y además, al despertar, se va de mitin a Palencia.

Álvaro Martínez ( ABC )

viñeta de Linda Galmor