Por fin se ha producido el milagro y los cobardicas de la Derecha están saliendo del armario donde estaban escondidos desde la aparición de VOX y el invento de los comunistas: la extrema derecha.

Por fin  se han dado cuenta que si ser español y defender la unidad de España es ser de «extrema derecha» y ser y hacer lo que la Izquierda quiera y mande,  ellos quieren ser también de la extrema derecha. O sea, de VOX… y han decidido salir del armario, lo que hicieron las lesbianas, los gays, los transexuales y demás LGTBY en cuanto vieron llegar la Democracia y ahora ya hasta ellos quieren ser la Dictadura.

¿Y por qué los que nos sentimos españoles y amamos España tenemos que escondernos en el armario? Se acabó. El 19 próximo abriré la puerta de par y par y saldré a las urnas con un letrero único que diga «¡VIVA ESPAÑA!».
Y naturalmente votaré a quién lleve ese cartel… porque el que no lo lleve y siga teniéndole miedo a que la izquierda lo tenga acojonado no tiene categoría para votar con España. Eso, que voten con los cobardicas.
Les aseguro que yo votaría a los señores Moreno «don Juanma» y Feijóo, si el 19J acuden a las urnas con el cartel de «¡VIVA ESPAÑA!». El primero para votar y el segundo para pasear su libertad por entre los que guarden cola para votar.
Porque el que abiertamente se declara español es porque antes ya se ha declarado Andaluz y está siempre dispuesto a pelear por Andalucía.
Pero, ¿y cómo puede votar una persona de Derechas a un Partido que está dispuesto de antemano a pactar, incluso a formar Gobierno, con un PSOE que lleva atado a sus lados a los comunistas, a los independentistas catalanes, a los nacionalistas y a los Bildu-etarras?
O sea, amigos andaluces, en esta ocasión hay que meditar bien el voto y no conformarse con una buena «gestión» ya que los euros que aquí se ahorren pueden ir a parar a las Embajadas de Cataluña, o a los alquileres de 100.000 euros de doña Irene, o a los Colegios donde se prohibe hablar el español.
Afortunadamente, ocasionalmente, milagrosamente, cobardicamente, galaicamente, monárquicamente, ya sólo queda París.
¡Ya sólo queda VOX! 
Julio Merino ( El Correo de España )