MINISTERIO DE ASUNTOS CHOCHALES

El gran fraude que para muchos ha supuesto la figura artificiosa e irreal de Pablo Iglesias, un frío comunista de libro cuyo ascenso al taco y a la baja política de las cloacas de Madrid ha sido meteórico, le está acarreando una ataque no tanto ya a su gestión ministerial, que eso se da por desastroso, ya que el figura sólo sirve para susurrar sermones eclesiales con su pose de beato santurrón, sacándolo de ahí, cero patatero. El ataque no es a ese aspecto de su innata incapacidad de gestión, no, sino hacia su misma persona.

En esto, la última noticia, al parecer fake news, pero que circula como la pólvora por la red esa del pajarito y también por “guasa”, a modo de cotilleo malintencionado, digamos que afecta directamente al honor de dos personas concretas, hecho que no se puede consentir. Tal rumor es el que sigue: «Lilith es conocida del Coletas desde el año 2.012 y han mantenido contacto mientras ella estudiaba en Francia y España.

Tiene 27 años, habla cinco idiomas. En el año 2.016 entró a formar parte de Podemos y el Coletas la envío enchufada a la U.E. con sueldo y becas para hacer Master’s en Políticas. En febrero de este año la nombró Asesora Personal de él con despacho propio en el Ministerio de Trabajo donde también Pablo Iglesias tiene su despacho y además vivienda como Vicepresidente del Gobierno. Lilith, el nuevo y ultimísimo fichaje de Pablo, una chica refinada en las artes vis a vis del mismísimo París, al parecer está pegada totalmente al Coletas, es su mano derecha las 24 horas del día, la comunicación entre ambos es permanente y, sobre todo, “fluida”».

La verdad sea dicha, rompiendo una lanza en favor del Coletas, ese santurrón pa hostiarlo, la verdad es que pasar gran parte del día y completa la noche, si el deber de la nación llama, en un ministerio con vivienda incluida al lado de un bombón de 27 añitos, una damita con clase social, además pulida y refinada junto al Sena, que conoce el esplendor de los atardeceres parisinos, y que aparece manejando la lengua, entre otras habilidades complementarias hasta expresarse en cinco idiomas, ¡madre del Amor Hermoso!, la verdad es que eso tienta a cualquiera, máxime a un macho alfa que nunca ha creído ni creerá en esas bobadas del matrimonio y toda esa trola sobre la fidelidad y la castidad propia de los ociosos capitalistas.

Dudo muchísimo que por muy aislador que sea el edificio gigantesco de un ministerio en Madrid, con cientos de cuartos para perderse y en los que dar rienda suelta a la vitalidad incontrolable de un mono líder con su vena del cuello hinchada a rebosar de testosterona cuando se le lleva la contraria, macho acostumbrado a cortejar y controlar a todas las hembras de la manada, dudo un montón Pablo Iglesias vaya a dejar sola y borracha a Irenita con sus churumbeles en un casoplón del quince propio de dos avispamos mileuristas convertidos en la élite comunista de occidente.

Aunque Irenita siempre está perfectamente atendida por un servicio doméstico diverso y entretenida dando publirreportajes a cada una de las televisiones compradas por su Gobierno, mientras que Pablo el seductor pasa días y románticas noches de primavera entregado a la pasión de sus personalísimos asuntos sociales allá en un palacete de la capital.

Ah, y para mayor detalle contextual, apuntar que el poder, eso dicen, atrae a determinadas mujeres, de modo que si un macho alfa aparece con su maletín ministerial y esa pose de triunfador de tres al cuarto, entonces, justo entonces, la suerte está echada para la mona bonita que se cruce en su camino de desatención al país, porque su órgano principal, que no es precisamente la sesera, está en otra cosa.

No obstante, por una vez, sólo por una vez, doy la razón a Pablo Iglesias, no en una regulación comunista y bárbara de los medios de comunicación, que ese es uno de sus sueños bolivarianos, no, sino en un mayor y más riguroso control de las fake news o noticias falsas, precisamente porque este es un fenómeno al alza en las redes sociales que está escapando a una regulación más efectiva y directa, causando lesiones a la imagen y al honor de personas públicas.

En la mano de Pablo Iglesias, pues, está hacer de su ministerio bien el Ministerio de Asuntos Sociales conque servir a la nación o más exactamente el Ministerio de Asuntos Chochales conque servirse él.

José R. Barrios ( El Correo de España )