MONCLOA NO ACLARA SI SÁNCHEZ COBRARÁ POR EL LIBRO SOBRE SU TRAYECTORIA POLÍTICA

El próximo 19 de febrero, una semana después de que se sometan a votación unas enmiendas a la totalidad que amenazan los Presupuestos Generales del Estado que ponen en peligro la estabilidad del Gobierno, llegará a las librerías el libro «Manual de Resistencia», que se presenta como obra autobiográfica de Pedro Sánchez en su convulsa carrera política hasta llegar a La Moncloa.

Según anunció ayer la editorial Península, perteneciente al grupo Planeta, la obra llegará a las librerías transcurridos poco más de ocho meses después de acceder al cargo. Y se pone en valor que es la primera vez en la historia de la democracia española en la que un presidente publica un libro durante su mandato. La sorpresa fue tal que personas tanto del PSOE como de otros partidos se preguntaban si era una «fake news» como primera reacción.

La editorial destacó en un comunicado que el libro representa un auténtico «recorrido vital» por la trayectoria política de Pedro Sánchez, que describe como un «proceso personal de resiliencia». Con tintes de épica la editorial promete páginas llenas de «reflexiones políticas, acción, traiciones y coraje».

La temática del libro, su propio título, dice mucho de la concepción que Sánchez tiene de si mismo y de su vida política. Y de lo mucho que le ha marcado lo que él llama su «primera vida» como secretario general del PSOE y los sucesos que lo expulsaron como líder del partido en octubre de 2016. Y también sobre su concepción del poder y de su permanencia en el cargo. Porque como dicen sus asesores en Moncloa habitualmente: «Resistir es avanzar».

Literariamente, el libro ha contado con la colaboración de la secretaria de Estado de la España Global Irene Lozano. Así lo reconoce Sánchez en el prólogo, al que tuvo acceso Servimedia: «Este libro es fruto de largas horas de conversación con Irene Lozano, escritora, pensadora, política y amiga. Ella les dio forma literaria a las grabaciones, prestándome una ayuda decisiva». Precisamente, la incorporación de Lozano, exdiputada de UPyD, como candidata al Congreso por el PSOE madrileño desencadenó una de las primeras crisis a las que se enfrentó Sánchez.

De forma oficial, el cerrojazo informativo en Moncloa es absoluto. Y preguntados por si el presidente del Gobierno va a cobrar o ha cobrado ya derechos de autor y sí percibirá los mismos o los destinará a algún otro fin no se emite ninguna respuesta. La única información que manifestaron fuentes oficiales de la presidencia del Gobierno, ante lo inaudito de que un presidente en ejercicio publique un libro, fue para justificar que el libro «fue escrito en su mayor parte antes de llegar a La Moncloa».

Desde Moncloa se restaba relevancia al trabajo realizado posteriormente asegurando que tras alcanzar la presidencia «simplemente ha sido actualizado en algunas partes». Es decir, que siendo presidente Sánchez ha trabajado en terminar el libro.

Son muchas las preguntas sin resolver. El contrato que Sánchez ha suscrito con el grupo Planeta no es público. Moncloa no aclara si la ley de Transparencia permite esa opacidad. Y, aunque de forma no oficial personas del Gobierno aseguran que la labor «creativa y artística» sí está permitida y no está sujeta al régimen de incompatibilidades, se crea un agravio por ejemplo con los diputados, que en el Congreso tienen que solicitar autorización.

Moncloa no aclaró ayer las preguntas que se le plantearon sobre si Sánchez recibirá remuneración por este libro. Hace meses, cuando se debatía en el Congreso de los Diputados el régimen de incompatibilidades de los diputados, los socialistas se descolgaban con un planteamiento muy estricto que rechazaba estos cobros. Este es el régimen que permite, por ejemplo, al líder de Podemos, Pablo Iglesias, ser presentador de tres programas de televisión y cobrar por ello.

En el desarrollo de estatutos de los socialistas se especifica que los representantes en las Cortes Generales deben renunciar «al ejercicio profesional de actividades privadas» y que las que puedan ser autorizadas «no reportarán al representante ningún tipo de asignación económica». Pero se da la paradoja de que Sánchez no es diputado y no sería de aplicación este artículo.

En la Ley 3/2015 reguladora del alto cargo se permite la compatibilidad con la «producción y creación literaria». No hay una prohibición específica al hecho de recibir una remuneración por un caso como el de Sánchez, pero en un apartado anterior queda claro que se permiten «actividades ordinarias de investigación propias del organismo en el que ejercen sus funciones» pero «sin percibir en tales casos retribución por ello».

Victor Ruiz de Almirón ( ABC )