MORENO BONILLA: EN EL NOMBRE DEL PADRE

El recién estrenado presidente debe acreditar capacidad de liderazgo y de actuación para lograr que Andalucía funcione, retrotrayéndose a la definición de González sobre el cambio socialista en la España de 1982.

 Bonilla parece saber lo que quiere y dispuesto a llevarlo a cabo -«carácter es destino», resaltaba Heráclito- con el entusiasmo y el tesón indispensables. A este fin, habrá de desplegar suma habilidad y seducción que bien manejadas son armas de la mayor eficacia.

No en vano, su principal desafío y para quienes le acompañan -señaladamente Cs con consejerías clave bajo su jefatura- estriba en desmontar un régimen que sostiene una comunión de intereses. Habiendo hecho el PSOE la autonomía a su imagen y semejanza, el nuevo Gobierno tendrá que atarse los machos frente a quienes no están dispuestos a finiquitarlo.

Como los regímenes son, en esencia, irreformables, unos «nuevos tiempos» requieren enterrar los viejos. Para concebir esperanzas ciertas, Moreno tendrá que moverse con la astucia de la serpiente que se arrastra describiendo eses, como presumía Mao. Yendo no en línea recta sino quebrada y ondulante, pero fiel a su origen, en busca de sentido y destino.

FranciscoRosell ( El Mundo )