MUJERES CONTROLADORAS

La crisis de 2008 demostró que hay pocas cosas tan creativas como la contabilidad. No tendría que ser así. Los datos deberían ser objetivos. Incontestables. Como las matemáticas. O no.

Estos días -desde el 8M al hallazgo del cuerpo del niño Gabriel- nos arrojamos estadísticas y gráficos como si fueran granadas de mano. [Porcentaje de madres parricidas, número de denuncias…] Sin embargo, la mayoría son pólvora mojada. A veces no se trata tanto del dato como de la interpretación u omisión (interesada) que se quiera hacer. Sí, los jueces están preocupados por el control que ejercen los jóvenes sobre sus novias con el móvil pero se olvidan de que según el estudio del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, las chicas controlan más los teléfonos (62,9% frente al 58,6%) y quieren saber en todo momento en dónde están sus novios (39,7% frente al 36,9%).

En las estadísticas, como en los folletos bancarios, hay que leer la letra pequeña. O completarla con otra estadística o estudio pertinente. O, simplemente, fijarse en la redacción de las preguntas del sondeo de marras. Una encuesta del periódico a propósito de las convocatorias por el día de la Mujer trabajadora sostenía que el 81,8% de los españoles creía que existían diferencias salariales entre hombres y mujeres que desempeñan el mismo trabajo. Mientras, en El País otro sondeo reflejaba que el 82% de los ciudadanos consideraba justificada la convocatoria de la huelga el 8M.

Si un extraterrestre hubiera llegado la semana pasada a Madrid creería que LA MUJER (denominación burocrática y genérica del tema) es la máxima preocupación de este país. No sería así en el caso de que tomara como referencia el CIS. El en último barómetro publicado solo el 0,1% creía que “los problemas relacionados con la mujer” eran, en efecto, un problema. [Otra cosa es “la violencia contra la mujer” que puntúa con un 0,7%]. La conclusión que extraería sería evidente. O somos unos egoístas por relativizar “el problema de la mujer” o no hay tal problema que es precisamente lo que reza el índice Giwps que concluye que España está entre los cinco países en los que mejor viven las mujeres.

La semana pasada a algunos estudisticos nos faltó el dato concreto del seguimiento de la huelga. Los sindicatos dijeron que “5,9 millones de trabajadores” habían secundado los paros que habían convocado. No sé de dónde extrajeron el dato. En los medios, el seguimiento fue masivo. En otras industrias, ridículo.

Hay mujeres, mujeres y LA MUJER.

Emilia Landaluce ( El Mundo )