MUNICIPAL BURRICIE

Con una sinvergonzonería cultural que supera simultáneamente los límites del delito y el ridículo, la alcaldesa de Barcelona ha justificado el cambio de nombre de la calle del Almirante Cervera con un argumento asnal: «El Almirante Cervera era fascista».

Es decir, que el Almirante Cervera, que murió diez años antes de que naciera el movimiento fascista en Europa, se adelantó a las circunstancias.

Alfonso Ussía ( La Razón )