NO SON LOBOS SOLITARIOS

No son lobos solitarios. Si se confirma la relación entre los atentados de Barcelona y Cambrils, donde fueron abatidos cinco terroristas, a la explosión registrada en una vivienda en la localidad de Alcanar (Tarragona), donde se encontraron entre los escombros hasta 20 bombonas, no queda duda de que estaban organizados en una célula yihadista. Su objetivo era un atentado con mayúscula.

Pensar en que sólo hemos asistido al plan B de estos asesinos, cuyo objetivo era una masacre aún mayor, tiene que prevenir a todas las fuerzas de seguridad del Estado para trabajar juntas. El pasado mes de junio la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y la Policía Nacional alertaron a los Mossos d’Esquadra de la posibilidad de que se produjera un atentado durante el verano en Barcelona. Es por tanto imprescindible la unión ante una amenaza global, donde es materialmente imposible detener futuras acciones. «El riesgo cero no existe», sostiene Juan Ignacio Zoidoministro de Interior.

No sólo gritando  «no tenim por», seremos más fuertes. Ellos están unidos en el odio.  «En tu primer día como rey absoluto del mundo, ¿qué harías?», le preguntaba un amigo a Moussa Oukabir, presunto autor del atentado de Las Ramblas. «Matar a los infieles l solo dejar a musulmanes q sigan la religión (sic)», respondía el terrorista en busca y captura.

Las víctimas somos todos. También los propios musulmanes que no siguen los preceptos de Daesh. El terrorismo yihadista no entiende ni de nacionalidades ni de tibiezas. El 87% de los atentados islamistas entre 2000 y 2014 se produjeron en países donde la mayoría de la población es musulmana, según los datos de la «Global Terrorism Database».

Hoy es Barcelona. Ayer Niza, Manchester, Bruselas, Berlín, Estocolmo, París, Londres, Mosul, Túnez… Mañana atacarán de nuevo sin contemplaciones. La unión es nuestra fuerza. La imagen del minuto de silencio en la Plaça Catalunya es un gran principio para luchar contra una guerra sin cuartel.

Marisa Gallero ( ABC )