NO SE PUEDE ESTAR CON DIOS Y CON EL DIABLO

¿Es o no es Cuba una dictadura? Pues para el gobierno y sus adláteres -cuando menos- no es ni una dictadura, ni una democracia; debe ser un género híbrido, intermedio entre el pastor y la cabra. ¡Pringaos! O un régimen perfecto como lo es para algunos y así lo manifiestan, los comunistas.

Oigo las declaraciones de la corresponsal de ABC, en Cuba, Camila Acosta, que volvieron a detener nada más que por preguntar por el paradero de un amigo. La tuvieron presa cuatro días, y ahora, vuelta a empezar.  Se ignora el número de detenidos, a raíz de las manifestaciones del día 11, y siguientes, porque a finales de julio siguen deteniendo. Se manifestaron por la situación catastrófica ante la crisis sanitaria de la pandemia, Covid-19, escasez de alimentos, medicamentos, y carencia de libertades.

Allí no hay ninguna libertad de expresión o de movimiento, ni se respetan los derechos humanos, ni se respeta nada. Ha habido últimamente y por primera vez, en los casi 70 años de dictadura, las revueltas populares indicadas pidiendo comida y libertad al régimen comunista, y la represión fue tremenda, y no ha cesado. Cayó el terror sobre las almas atenazadas como un rayo que antes deambulaba como una nube negra. Cayó encima el diablo -el que divide-, ese del que se renuncia en el bautismo, porque hace estas cosas, hasta destruir el mundo.

En el comunismo nada se sabe de lo que hace el poder dictatorial: detenidos, muertos, desaparecidos, etc., «Expatriaciones forzosas», Nada. No da explicaciones. Y al que pregunta, lo encarcelan como a la corresponsal de ABC. Al que no es favorable a la revolución le hacen la vida imposible y echan del sistema.

Empieza por perder el trabajo, aunque muchos sin ingresos vuelve a abrazar el cuento de la revolución, y optan por convertirse en delatores infiltrados. Los sofisticados métodos represivos son variados, desde la vigilancia personal, hasta la cadena perpetua.

Según la lista parcial que elabora la Comisión Cubana de Derechos Humanos, y Reconciliación Nacional (CCDHRN) es muy difícil elaborar una lista exhaustiva de presos políticos en Cuba, donde la población carcelaria oscila entre 60.000 y 70.000 reclusos.

Pero eso no es una dictadura según estos mandarines de aquí que se definen en cada palabra lo que son. Y nada hay que condenarles a aquellos colegas, porque si Cuba, aún con cartilla de racionamiento y 200  cárceles con incalculables presos políticos, adonde se asesina, se encarcela y se tortura, no es una dictadura para estos satélites…

Los socio-comunistas que por mayor desgracia mandan en España, ni condenaron la represión, ni para ellos Cuba es una dictadura. Ahora si les preguntas por la dictadura de Franco, no vas a conseguir que se callen. Y con las víctimas, lo mismo. No hay otras que las del franquismo; a las del Frente Popular, que les den… Y dicho de paso, lo que llaman dictadura de Franco no fue tal, y menos al lado de la comunista, lo de Franco fue un régimen anticomunista ejemplar.

Todo lo que le escupen encima, no es cierto cuando no, auténtica mentira. Fue una revolución anticomunista en la que Dios le ayudó a conseguir la paz y el progreso entre los ingobernables españoles. Pero los insaciables perros del hortelano, no se aguantan -con su naturaleza de escorpión- hasta pegarle fuego a España.

Y después, tampoco. Y en esas estamos. La dictadura mal, si no es la de ellos, la democracia, peor, tampoco les vale si no es la de ellos, y otro régimen no hay. No se puede servir a Dios y al diablo a la vez. Los «progresistas», en el mal, son capaces de todo. O eso se creen.

Nadie pregunta al dictador comunista chino Xi Jimping, el origen o el porqué del virus llamado Covid 19, que ha invadido el mundo, liquidando millones de seres humanos y sigue funcionando a toda máquina tal arma biológica. Nadie le pregunta porque no se puede acercar a él.

El diablo está más que protegido. El sátrapa es ingeniero químico, o sea que lo de crear el virus le venía a la mano. Ya lo tenía en el ADN el matar personas de esa manera. Y luego el que se les escapara del laboratorio biológico de Wuhan, o lo sembraron a propósito, qué más da, todo son rumores, del comunismo nunca se sabrá la verdad. Nada más que mata a capricho y a la chuta callando, en cantidad astronómicas y de qué manera. Principalmente de hambre y entre terribles sufrimientos.

Se ignora los millones de muertos que lleva a sus espaldas, aunque se decía de más de cien millones, desde 1917 que empezó este baile macabro marxista. Solo se sabe lo que trasciende sus fronteras, que como el coronavirus, también se les escapa. Mató a todo el que podía revelar el secreto y amenaza al que se vaya del pico y suelte algo. Eso es el comunismo, tanto en China, como en cualquier país que ese sistema criminal esté impuesto. Lo que pasa en Cuba que tras la larga dictadura comunista alguien se atrevió a abrir el pico.

como los de la cáscara amarga que están por aquí en cualquier esquina, como en Cuba espiando, no llaman las cosas por su nombre cuando no les conviene, y mienten como bellacos, pues en las preguntas concretas que les hacen, retuercen las palabras endiabladamente para evitar decir que Cuba es una dictadura. Ya hay que ser pedazos de bestia para negar la evidencia. Pues lo son. Son el mismo diablo mientras dicen que están con Dios.

La revolución cubana empezó el 26 de julio de 1953, tras liquidar a Batista. Fidel Castro engañó a todos, y después los encarceló. El proceso terminó en el asesinato y régimen de terror. La revolución comunista consiste en hacerse con el poder, manu militari, y aplicar la dictadura del proletariado, y ya no soltarlo nunca. Detentando el poder bajo la muerte.

La propiedad y la libertad individuales se las apropia el gobierno. Y eso es lo que les gusta a los que defienden la democracia hasta conseguir el poder político y después se olvidan de la democracia tras liquidarla. Luego el proceso criminal continúa, con el gobierno absoluto, de partido único, y a perpetuidad, bajo el pánico para mantenerlo.

Así el comunista Alberto Garzón, con esa pinta de parado y retraído, o sea de tonto que tiene, decía que a ellos les había ido bien con los de Cuba, que eso es el régimen perfecto. Bueno, pues ya vemos lo que hay. O sea que unos viven de robar y asesinar a otros, y dicen que eso es la justicia, y lo bueno; y los que les votan, también lo creen.

Después de todo, las cosas no son tan difíciles de entender…

Fígaro ( El Correo de España )