NO SE PUEDE EXALTAR A ETA CON IMPUNIDAD

ETA es hoy un espectro felizmente derrotado por el Estado de derecho. Pero la ponzoña moral sembrada por los asesinos va a costar mucho desterrarla de tantos lugares donde la izquierda abertzale aún se siente fuerte. Su objetivo es imponer su abyecto y falaz relato de gudaris y represores. De ahí que siga siendo tan necesaria la unidad de los demócratas y la acción decidida de la Justicia y de todos los resortes del Estado para ganar el combate que hoy siguen librando los herederos directos de la banda terrorista.

Y algo ha fallado estrepitosamente, por desgracia, para que el domingo se celebrara en Andoain un repugnante homenaje a los dos miembros de ETA que en su día facilitaron el asesinato del policía local de la localidad guipuzcoana, Joseba Pagazaurtundua. La calaña de los miembros de Bildu que dirigen el Consistorio y de cuantos secundaron el acto no sorprende, por más que estremezca tanta vileza.

Pero no se comprende que no se tomaran medidas cautelares para impedir semejante exaltación del terrorismo, como reclamó sin éxito Maite Pagazaurtundua. Habrá que depurar responsabilidades, del mismo modo que la Audiencia Nacional debe actuar con celeridad para poner a los promotores del homenaje ante la Justicia.

El Mundo