» NO TE PREOCUPES »

Por si a alguien le cabía alguna duda del amaño, el propio Sánchez se lo dejó claro ayer a Junqueras y al resto de los españoles, que pudieron leer en sus labios un «no te preocupes» cuando el cabecilla separatista se le acercó para citarle con un «tenemos que hablar».

Si el apretón de manos al sujeto que ha coliderado una operación para romper España ya supone una rendición de quien ostenta la segunda magistratura del Estado, el «no te preocupes» confirma los peores pronósticos sobre el dueño del colchón más famoso de esta España escuchimizada -¡qué infame sesión la de ayer en las Cortes!- a la que se quiere conducir a una capitulación incondicional ante la banda del lazo: una niñata de camisetilla «indepe» llamando a sus señorías a votar y Rufián (sin impresora) erigido en gran chambelán de los golpistas, que recibían abrazos y parabienes de esos podemitas que odian a Amancio Ortega y jalean a los separatistas y los presos saltándose a la torera las instrucciones judiciales que tasaban su presencia en el Congreso a lo imprescindible, hablando por el móvil, en el bar, grabándose vídeos de propaganda… riéndose en fin de los españoles a los que se quiso desproveer de su parte alícuota de soberanía sobre la nación.

Todo parece listo. Solo falta rellenar los puntos suspensivos de ese «no te preocupes…» tan tranquilizador para el golpista, tan inquietante para los españoles. Algunas propuestas basadas en precedentes reales:

«No te preocupes…» que si te condenan, el indulto va del tirón, esa ronda la pago yo, como ya te anticipó Cunillera, mi delegada del Gobierno en Cataluña.

«No te preocupes…» que lo del referéndum también está hecho, como en su día ya lo pidió Meritxell por tres veces, que para algo la he puesto ahora en el Congreso.

«No te preocupes…» que Iceta ya está pensando en «un mecanismo» si el 65% quiere la independencia, adelante con los faroles.

«No te preocupes…» en fin, Oriol, que soy persona agradecida y sé bien quién me llevó a La Moncloa por primera vez para que, desde allí, con Iván y mi otra gente, os arregláramos la cuestión catalana.

Y que el resto de los españoles tampoco se preocupe mucho, que al mando está «Pedro, el Guapo», al frente del «Gobierno bonito», ¡cuánta belleza por todos lados!, que con el menor porcentaje de apoyos de toda la Democracia seguiré en La Moncloa si tú quieres. Y en cuanto pueda saco a Franco de Cuelgamuros y España recupera al fin su dignidad.

No te preocupes, Oriol, no te preocupes.

Álvaro Martínez ( ABC )