«¡Dios lo ve todo! Mi bendición es espiritual y la de ellos es material»

Hoy con la gesta valiente y heroica de Novak, me he convertido en serbio, soy un serbio más.

Rafa Nadal, ya no eres tú mi líder en el Tenis, por muy español que dejes creer a la población, incluso días atrás en Abu Dabi, estuviste lamiéndole el culo a un tal Juan Carlos, un delincuente y despojo humano, porque sientes devoción por él, incluso asistió a tu boda. Ahora, en lugar de defender la postura voluntaria de un compañero, de Novak, como hombre libre, tú Nadal, sueltas la parida de:

«SI DJOKOVIC QUISIERA ESTARÍA JUGANDO EN AUSTRALIA SIN PROBLEMAS»

No has entendido nada Rafael Nadal. Tú, borrego, uno más de los más de 5.000 millones en el mundo, optaste, por pincharte, convencido de que con tu postura te salvarías tú y de paso al mundo, pero el VALIENTE  de Novak, solo pretende salvarse él y no ser como tú y el resto, una cobarde fauna, que hace de cadena de transmisión para acabar con la población mundial.

 ¿Lo entiendes gilipollas? ¿Para qué te metes en este jardín? ¿Para quedar bien ante el mundo globalista y de todos los criminales que quieren acabar con él?  ¡¡VETE A LA MIERDA!!

Si no era para defender a un compañero, en su postura voluntaria, noble y valiente, te tenías que haber quedado callado, pedazo de imbécil

Al menos, el tenista español  Feliciano López, dijo: Que «nadie desea» que Novak Djokovic se quede sin jugar un Grand Slam como el Open de Australia: «Los Reyes Magos nos han traído un despropósito de enormes dimensiones en el mundo del tenis. Nadie desea que el número uno del mundo se quede sin jugar un Grand Slam. A veces lo que mal empieza puede acabar peor. Australia sale muy malparada de todo esto. Qué pena»

El serbio Novak Djokovic, con su fuerza moral y espiritual, está demostrando ante el mundo, la Dictadura Comunista y Global, que está sufriendo el  orbe. Un mundo postrado a los criminales que quieren asesinarnos.

La negativa de Djokovic, de 34 años, a aplicarse la vacuna contra el Covid-19, un requisito excluyente para ingresar a territorio australiano.

Este maravilloso tenista, no quiere ser uno de los miles de millones aborregados, que como conejillos de indias, sumisos e incluso contentos, van al matadero, para recibir la inyección letal, a medio o largo plazo.

Tratado como un criminal, apresado en Australia, perseguido y encerrado en una habitación de un Hotel, con un control severo policial, el serbio, es vituperado y le han quitado todos sus derechos más elementales, para que decida voluntariamente, si acepta o no ser inyectado con la TIMOVACUNA.

Es cierto, que sabía, que sin la criminal vacuna, no podía entrar en Australia, pero ha ido para reivindicar al mundo, que ese acto debe ser voluntario y no obligatorio.

Miguel Sánchez ( El Correo de España )