OCHO MILLONES DE ACCIONISTAS

España es una economía social de mercado, según consagra la Constitución. Así que sus protagonistas son muchos: los trabajadores, los sindicatos, la propia Administración y, por supuesto, los empresarios.

Estos últimos han decidido alzar sus voces frente a ese ruido atronador de quienes no siempre priman en sus discursos la generación de riqueza ni, por tanto, la consolidación del Estado del bienestar.

No nos cansaremos de repetir que el reto ahora mismo es hacer sostenible esa privilegiada situación que Europa y pocos más disfrutan. Para lograr tal objetivo, los empresarios han de reconocerse actores de primer orden.

Llama la atención que no todos los que están hablando en la cumbre de la CEOE son propietarios; en realidad, son altísimos directivos, aunque en muchas ocasiones los verdaderos dueños son miles de ciudadanos/accionistas que también se juegan sus lentejas y su futuro.

Nada menos que ocho millones de españoles manejan acciones de empresas cotizadas en Bolsa. Y es que, como decía Olof Palme, no hay que acabar con los ricos, sino con los pobres.

El Astrolabio ( ABC )