ORGULLO Y PREJUICIO DE CENTRO DERECHA

Trapichear con ese propósito por parte de Cs y Vox aceleraría la recomposición del bipartidismo, como ya apunta su apreciable merma de votos en un solo mes, y haría de ambas formaciones un producto perecedero. Estarían malogrando los talentos que los electores les han entregado por los vicios de la llamada «vieja política» y que ellos estarían reproduciendo con sólo acercarse a los aledaños del poder.

Ni el orgullo de Vox, poniendo el yoismo de sus dirigentes por encima de sus electores, ni el prejuicio de Cs con respecto a la agrupación de Abascal, que ni está fuera de la Constitución ni es antisistema por mucho que chirríe su radicalidad, puede llevarles a hacerle el caldo gordo al PSOE de Sánchez.

Poniéndose el mundo por montera, el presidente en funciones se permite borrar sus rayas rojas con populistas e independentistas y se las arregla para pintárselas de aparatoso trazo grueso a un centro derecha que le cede la superioridad moral a la izquierda, al tiempo que le entrega el relato de las cosas, anticipando su derrota.

De esta guisa, Sánchez pude permitirse echar en cara a Rivera el pacto a la andaluza con PP, más el apoyo parlamentario de Vox, sin sonrojarse después de su apaño de la «investidura Frankenstein» con populistas e independentistas para la moción de censura contra Rajoy y con los que deberá negociar su reelección.

A la par, cocina en el fogón de la cena navideña de la socialista Idoia Mendía con el bildutarra Otegi hacerse con Navarra con la abstención del brazo político de ETA. Ya se apoyó en él para convalidar los decretos-leyes de los viernes electorales de los Consejos de Ministros previos a las votaciones.

Parafraseando a Sánchez, Europa no entendería que un partido que se autodefine liberal como Cs pactara con lo que él llama la ultraderecha de Vox, olvidándose que él mismo ha hecho socio de correrías al «Le Pen» catalán Torra. Pero esa misma Europa, en cambio, debería transigir con sus trajines con declarados golpistas contra el orden constitucional.

El Mundo