En lo que respecta a los interrogatorios del Departamento Técnico de Investigaciones, decir que utilizaba métodos tan sutiles como criminales. A modo de ejemplo, una mujer con fobia a los insectos la encerraban en una celda infestada de cucarachas; se obligaba a los presos a subir escaleras provistos de zapatos lastrados con plomo, para luego precipitarlos escalones abajo; utilizaban pentotal y otras drogas para mantener despierto al detenido; realizaban simulacros de ejecución…

En la isla del comunista Castro, la responsabilidad era colectiva y también el castigo, pues, se hacía extensivo a los familiares.

En Pinar del Río, en celdas subterráneas se practica una tortura psíquica como la privación del sueño o la perdida de la noción del tiempo.

En el centro GII DE Santiago de Cuba, construido en 1980, las celdas están a temperatura muy baja o muy alta, a los presos se les despierta cada 20 minutos, tratamiento que se prolonga durante varios meses.

La cárcel tristemente más célebre fue la Cabaña; todavía en 1982 fueron fusilados más de 100 presos, sus celdas eran verdaderos zulos. Desafectada en 1985, las ejecuciones continuaron en Boniato, cárcel de alta seguridad donde impera una violencia sin límites y se mata por hambre a decenas de presos políticos.

Testimonios de los poetas Valls y Díaz Rodríguez y del comandante Gutiérrez Menoyo certifican las inhumanas condiciones a las que los presos estaban sometidos; a los presos se les obligaba a presentarse desnudos a las visitas de sus familiares.

La población femenina de las cárceles se veía entregada, sin defensa, al sadismo de los guardias. No sería arriesgar demasiado, si se supone que los carceleros estaban aleccionados por las propias mujeres del Partido comunista.

Las aguerridas comunistas de España, y no deja de ser una hipótesis, harían frente a este asedio y humillación con valor y firmeza, encomendándose al genocida Lenin o en su caso, a su relevo  en el crimen, Stalin.

La doctora Frayde, antigua amiga de Castro y representante de Cuba en la Unesco en los años 70, describe pormenorizadamente las duras e insufribles condiciones de la cárcel de Guanajay.

El valor del trabajo realizado en el año 74 en el Gulag cubano ascendía a más de 384 millones de dólares. El responsable de las cárceles de Oriente, al sur de la isla, declaraba en 1974: ”los presos constituyen la principal fuerza de trabajo de la isla”

Setiembre de 1960, Fidel crea los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), comités de barrio, cuadra o manzana, responsables de vigilar todo tipo de actividades de los vecinos, y fundamentalmente las contrarrevolucionarias, de lo que se infiere que la intimidad de las familias quedaba suprimida.

En 1961 se hizo una redada en la que se detuvieron a miles de personas, y todo ello derivado de las listas confeccionadas por los CDR.

Según el artículo 16 de la Constitución cubana se desprende que los ciudadanos no disponen de su fuerza de trabajo ni de su dinero en su propio país.

Se reprimió el absentismo laboral por una ley sancionada en 1971; en 1978 se promulgó la ley de “peligrosidad predelictiva”, en virtud de la cual un cubano podía ser detenido bajo cualquier pretexto.

Desde los años 60 los cubanos “han votado con sus remos”. 7000 cubanos perdieron la vida en el mar en 1994, cuando Castro bombardeaba las balsas con sacos de arena desde los helicópteros.

En 1978 había en Cuba 20.000 presos por delitos de opinión, desde 1959 más de 17.000 personas han sido fusiladas.

¿ Qué precio ha de seguir pagando el pueblo de Cuba para satisfacer el instinto criminal de los dirigentes comunistas, para que el comunismo mantenga su status de poder irracional, para que la negación de los derechos del hombre, la ausencia de libertad y el terror continúen alimentando las pútridas y negras conciencias de los totalitarios cubanos?

Habiendo leído con atención el compendio de datos, conceptos y circunstancias que dieron lugar a la dictadura cubana, seguro que el nuevo gobierno, los nuevos y envanecidos ministros y el propio director de esta desafinada orquesta, no dudarán en afirmar a los cuatro vientos que Cuba es una DICTADURA de libro.

Antonio cebollero del mazo ( El Correo de España )