Otros seis empleados de la consejería de Oltra han sido llamados a declarar como investigados. Ya son ocho los imputados en el caso de turbia gestión, y posible enjuague de ocultamiento, de los abusos del marido de Oltra a una chiquilla de 14 años (Maite T.M.), tutelada (en teoría) en un centro de la Consejería de Igualdad y Políticas Inclusivas que lleva la que era su mujer y en el que él ejercía de educador.

Cinco años le cayeron al ya exmarido de Oltra, Luis Ramírez, sentencia que tiene recurrida ante el Tribunal Supremo porque dice que todo es mentira. La cosa se le complica a la vicepresidenta valenciana, que tras la lluvia de nuevas imputaciones tiró ayer de repertorio y habló de «cacería política de la extrema derecha» a unas pobres funcionarias (y un funcionario) porque «aquí no hay nada que investigar», algo con lo que hasta dos tribunales, la Fiscalía y un par de juzgados no parecen estar de acuerdo.

Oltra forma parte del ‘pentateuco del yolandismo’, el libro sagrado de la nueva izquierda revelado hace unos meses por la ministra de Trabajo, Ada Colau, Mónica García, Fátima Hamed y la propia dirigente de Compromís. ‘Otras políticas’ se llama el invento de Yolanda Díaz, cuajado de ‘chulísimas’ ideas que son «el comienzo de algo maravilloso donde la mujer alcance todos sus derechos».

Ya le hubiera gustado a Maite T.M. que se hubiesen respetado sus derechos y su dignidad cada vez que se abría la puerta de su cuarto en el centro de acogida y entraba el exmarido de la consejera.

Álvaro Martínez (ABC )