Sólo en un país cuyas estructuras de Estado se encuentran en fase de descomposición se puede entender que un vicepresidente del Gobierno haya sido, hasta poco antes de su entrada en el Gobierno, empleado de una república islámica que fomenta el terrorismo internacional.

Que Pablo Iglesias cobrase de la productora 360 Global Media -dirigida por Mahmoud Alizadeh Azimi, el empresario al que la Udef sigue la pista, por la realización de dos programas de agitación política emitidos en la televisión iraní HispanTV es sólo un ejemplo de desprecio por los valores democráticos que dice defender Podemos.

Fernando Palmero ( El Mundo )

viñeta de José María Algar