Poco a poco van encajando las piezas. Durante su mandato, Sánchez se ha reunido con Soros muchas más veces que con Casado. Con Abascal ni una. Siempre en reuniones secretas de las que nunca se ha informado. (¿Por cierto, esos viajes de Soros a España los hemos pagado entre todos?). Las piezas encajan.

Canarias vive una gran invasión inmigratoria marroquí, que el Gobierno misteriosamente no ataja. De hecho Marlaska ha purgado al jefe de la Guardia Civil en Canarias, por pedir más ayuda y refuerzos. La gota que ha colmado el vaso ha sido la suelta de 230 marroquíes en medio de las calles, el otro día. Nos venden el discurso de la solidaridad, pero ocultan que estos moros llegan con dinero y móviles de último modelo

La principal novedad es que el gobierno de Sánchez Iglesias ya no traslada a la Península a estos magrebíes. Porque ahora misteriosamente la emigración es toda marroquí. Casualmente coincide con la reclamación tradicional de Canarias, Ceuta y Melilla por parte de Marruecos.
Curiosamente también mientras el gobierno y sus terminales siguen difundiendo el catastrofismo con el Covid, hasta que llegue la vacuna de las maravillas, el mismo gobierno pasa de que estos magrebíes tengan o no el virus y lo puedan difundir.

Mientras, el supermillonario Mohamed VI se arma hasta los dientes y a partir de enero tendrá 90 cazas norteamericanos F22 de última generación, mientras España apenas tiene como punta de lanza aérea 70 cazas Eurofighter.  Nuestras pésimas relaciones con Estados Unidos de estos  últimos años, desde la llegada de Sánchez al poder, han hecho que USA haya armado a Marruecos además con destructores navales de última gama y tanques modernos. Mohamed no olvida la humillación de Perejil en 2002 y espera el momento de su revancha.

Eso sí, primero ensaya la invasión pacífica que tan buen resultado dio a su padre en 1975 en el Sáhara, ante el miedo y la debilidad del rey emérito. Despues de Canarias, Andalucía, que está ya bastante invadida también. Y después, el resto. La Reconquista, al revés.

España, pues, convertida en el principal prototipo de la «open society» de Soros y el NOM. Esperemos que nuestra nación despierte de nuevo, cuando todo parece perdido, como en 722, 1492, 1808 o 1936.
Pero tendremos que darnos prisa.
Javier Navascués ( El Correo de España )