El Padre Apeles no solo es de los sacerdotes mejor formados, tanto en el ámbito teológico y filosófico, como en el aspecto científico y humanístico, sino es una de las personalidades más ricas y polifacéticas de nuestro tiempo.

Cuando estás con él, la conversación nunca se acaba y fluye como un torrente sobre los temas más variados, desde los más profundos a los más triviales, pero todo con un exquisito sentido del humor y un mordaz punto de vista.

He conocido a un genio. Injustamente alejado del foco sigue siendo noticia, aunque sea de manera más esporádica. En esta ocasión por su ascenso a capitán del ejército. Y se han hecho eco de ello todos los medios, como no podía ser de otra forma.

He dejado pasar unos días para hacerle una entrevista diferente…sobrevolando con mirada de águila la mera anécdota para elevar el pensamiento a lo que realmente representa este ascenso en su vida y profundizando un poco en su amor a Dios y a la patria. Si quieren conocer al verdadero Padre Apeles, en las antípodas de la insidiosa caricatura que han hecho de su persona, acompánenme.

Vamos a hablar de su ascenso a capitán, ahora ya es oficial, aunque antes también lo era, nace una nueva estrella en su hombro…

El empleo de capitán, como el de alférez, es muy bonito y con honda raigambre histórica. Se dice aquello de que «capitán, aunque sea de bandidos» y que «ayudante ni de Dios», aunque yo estaría muy honrado al final de mis días con haber sido al menos un ayudantito del Señor, que ha defendido siempre los derechos de Dios y de Su Iglesia.

¿Podría explicar la figura del reservista y qué ha supuesto este ascenso en su vida?

Cada año el Ministerio de Defensa convoca unas pocas plazas de perfiles profesionales muy definidos: médicos, abogados, ingenieros… y yo me presenté como lingüista y saqué los puntos. Después de un período de formación en Cádiz y en el Gabinete de lenguas en Madrid fui promovido a alférez y con el tiempo y los servicios prestados a teniente para acabar de capitán. Todo está muy reglamentado en el Ejército y son los méritos y la antigüedad lo que decide por lo que me siento muy honrado.

Fui destinado al Regimiento inmemorial, al Gabinete de idiomas del Estado mayor del Ejército en donde di clases de idiomas. El ambiente era fenomenal. Los militares son personas muy motivadas y muy preparadas. El nivel profesional y cultural de los ejércitos en España es de una gran altura. Después estuve a las órdenes del Delegado de Defensa en Cataluña, apoyando en la organización de conciertos y exposiciones también en un ambiente extraordinario.

Dice Santo Tomás que el amor a la Patria debe estar por encima del amor a la familia, ¿Podría explicar por qué esto es así?

Antes que santo Tomás, ya los griegos hablaban de la triple piedad, que ejemplifica arquetípicamente Eneas, piedad hacia Dios, hacia los padres y hacia la Patria. La Patria es la tierra de nuestros padres. De ella es de quien más recibimos, después de Dios y delos padres y, por tanto, estamos mayormente obligados hacia ella. La Patria es el lugar en que vivimos, de quien recibimos la Cultura, las tradiciones, es la que nos ayuda desarrollar nuestra vida en este mundo. Por tanto debemos amarla como a nuestro prójimo «más próximo» y defenderla.

El Patriotismo o amor a nuestra tierra es una de las principales virtudes cristianas. Esto no tiene nada que ver con el nacionalismo ni mucho menos con el odio al extranjero.

Háblenos de la importancia que ha tenido en la historia la figura del capellán castrense.

Los capellanes castrenses existen desde la creación de nuestros Ejércitos. Siempre ha sido necesaria la labor del capellán que se ocupa de la vida espiritual de los militares. Las situaciones, a veces muy duras y con peligro de la propia vida, son consusbtanciales con el ejercicio de la milicia y no se puede prescindir del sacerdote.

Piense que el Ejército es como un país en pequeño, tiene su propia Sanidad, Justicia, Ingeniería… y como no «Iglesia». Por la situación de privación de libertad deambulatoria que supone el acuartelamiento o la movilización el militar no tendría posibilidad de ejercer su libertad religiosa si no tuviese sus capellanes, al igual que ocurre en hospitales y cárceles, por ejemplo. Todos los países los tienen.

Una inmensa mayoría de militares son creyentes e incluso para los que no lo son las fiestas de los distintos patronos son una oportunidad única de camaradería. Los capellanes castrenses que conozco suelen ser muy cercanos y respetados. Es una pena que hace años perdieran los empleos militares.

Ante la supresión del servicio militar obligatorio, háblenos de cómo la disciplina y los ideales de la vida militar, ayudan y dignifican a la persona.

Desde el punto de vista de los ejércitos la profesionalización fue un avance y una enorme ventaja. Hoy en día el nivel profesional de los militares en sus distintos empleos y su motivación es extraordinaria ¡No puede ni imaginarse cuál es el interés de militar en su formación!

Muchos tienen carreras civiles, siguen cursos en continuación… En mi desempeño como profesor de idiomas pude observar de primera mano el interés que el militar tiene en la mejora y en la preparación. Obviamente para los mandos es mucho más fácil mandar a la tropa profesional.

Sin embargo, desde el punto de vista de la sociedad creo que se ha perdido muchísimo con la supresión del servicio militar obligatorio. Es verdad que muchas veces la «mili» era una pérdida de tiempo y que estaba mal planteada. No obstante, el que todo el mundo ofrezca un tiempo de su vida al servicio desinteresado de la Patria, el aprender la disciplina, el coraje, el respeto a la autoridad, la convivencia entre distintas clases sociales, el conocer otros rincones de España, el salir del ambiente hiperprotegido de la familia y otros muchos valores serían hoy muy necesarios.

¿Quiere añadir algo?

Sólo animar a los lectores a que conozcan y valoren nuestras modernas Fuerzas armadas, que con enorme dedicación y sacrificio están siempre a punto para servir allí donde sean requeridas con gran profesionalidad y Patriotismo.

Javier Navascués ( El Correo de España )