PARAPETARSE EN LA MONCLOA NO AYUDARÁ

El presidente no se siente a gusto con los medios y evita su fiscalización directa cada vez que puede. Pedro Sánchez disfrutó de las comodidades de una semana de periplo norteamericano en plena tormenta perfecta sobre su gobierno y, por lo visto, ya de regreso, tampoco está dispuesto a responder las preguntas de los periodistas.

Se ha reservado los próximos siete días en Moncloa lejos de los impertinentes interrogatorios de la prensa. Pero en el cargo va eso tan molesto de rendir cuentas.

La Razón