PARECÍA IMPOSIBLE

Parecía imposible hace unos meses, pero ya tenemos presupuesto. Ya está engrasada la máquina del Estado con la legalidad del gasto y, además, la estabilidad queda garantizada al menos para un año más. Conociendo a Rajoy, intentará llegar a la primavera de 2020 para convocar elecciones generales.

La pena es que, paradojas de la vida, esa consistencia del sistema español se consiga a costa de hacerlo más dependiente del nacionalismo vasco. El día que PP y PSOE se percaten de que apoyarse el uno al otro en asuntos cruciales resulta lo más enriquecedor e inteligente para España -y para ellos mismos-, habremos cambiado para bien la historia de nuestro país.

Reconozcamos que el presidente del Gobierno ha vuelto a demostrar que su resistencia le acaba dando réditos. No conviene caer en triunfalismos, pero el paso dado ayer en el Congreso es decisivo para la economía española y no deja de ser una inmersión en el realismo político, la fórmula que España necesita para seguir transitando por el camino de la convivencia y del progreso, toda vez que algunos prefieren empeñarse en llevarnos al abismo. En medio de tanta confusión, emerge el único actor que da prioridad a su papel institucional.

El Astrolabio ( ABC )