¡ NI UN PASO NI UN PAYASO MÁS !

Dijo ayer Felipe González, refiriéndose al fantasmón belga, que «también podríamos votar un elefante como presidente de Cataluña». Y eso harán hoy: votar a Dumbomocho. Pero es lo que han hecho el PSOE y el PP durante 40 años: meter a un elefantito golpista en la cacharrería del régimen constitucional, como si nunca fuera a crecer y a cargarse el habitáculo. Nadie lo ha cebado como él -y su cómplice Cebrián- cuando defendieron la política de inmersión lingüística de Pujol, zafiamente ilegal, haciendo que el Tribunal Constitucional avalara la Ley del Catalán y dejara al arbitrio del elefante pisar o no los piececitos de los niños y pisotear el derecho de sus padres a elegir la lengua vehicular de enseñanza.

En la antigua Cataluña, hoy partida entre la liberal Tabarnia de Boadella y la despótica Tractoria de Cocomocho, empezó, con el apoyo de la izquierda y el imperio prisaico y el silencio del PP, la prohibición del uso escolar de la lengua común y la multa de su uso comercial. Hoy, todas las regiones bilingües -con el bable y cualquier fabla al nivel académico del español- siguen la misma política de exclusión lingüística. PSOE y PP compiten en vulnerar lo que dice la Constitución: todos los españoles tenemos «el deber de conocer y el derecho a usar» el español. Ni derecho ni deber.

Lo que hoy se verá en el Teatre de Titelles Nacionalista Catalá, antes Parlamento de Cataluña, es un acto más de la política de discriminación de España y lo español. El Molt Hologramable Cocoboig tendrá como titell o marioneta parlamentosa a Roger Torrent, de ERC, que ha dicho que «volverán a poner la institución al servicio de la ciudadanía y no de las fuerzas del 155». Ya lo hizo Rajoy, con el respaldo de PSOE y Cs, al convocar elecciones sin juzgar a los golpistas ni desarticular toda la trama: política, policial, económica y, sobre todo, mediática. Ahí está el elefantito.

Como los racistas de Tractoria viven cantando, como Salomé, en vez del criminoso «Bon colp de falç!» hoy, pagados por Montoro, aullarán «Bon colp d’Estat!». Pues bien, ante los capullos que van de segadors, los españoles decimos: ¡Ni un paso ni un payaso más! Frente al Hologramable, sólo reconocemos al Honorable Boadella. ¡Viva Tabarnia!, que, como dijo ayer El Nostre President, es igual que ¡Viva España!

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )