PEDRO SÁNCHEZ: GOBERNAR AUNQUE SEA UN RATITO

La obsesión de Pedro Sánchez por ser presidente del Gobierno puede hacer fracasar su estrategia para sacar a Mariano Rajoy del Palacio de La Moncloa. Eso sí, siempre que Ciudadanos y PNV actúen con sensatez y frenen la alocada moción de censura que el secretario general del PSOE ha registrado ya en el Congreso de los Diputados.

A Pedro Sánchez le vale cualquier cosa, con tal de gobernar “aunque sea un ratito”, sin importarle la estabilidad de España, el crédito internacional y el futuro de la economía que, mal que le pese, ha sido el mejor legado que va a dejar Rajoy a los españoles y el acierto más importante de su mandato.

Si Albert Rivera quiere tener futuro político no debe cometer el error de dejar que Pedro Sánchez gobierne, ni siquiera un minuto. Porque, una vez instalado en el centro de mando, a ver quién le hace cumplir su promesa de gobernar solo unos meses para, como han dicho, aplicar una “agenda social”, que mejor no pensar que barbaridad se le ocurrirá hacer. Me temo que abrir la chequera y quebrar de nuevo al Estado con cheques bebé, paguitas a todo el que pase por la ventanilla y barra libre de gratis total.

A Ciudadanos no le deben le entrar las prisas por llegar al poder. A día de hoy no lo tiene tan difícil, pero sí le entrega el poder al PSOE, una gran parte del voto que ha conquistado a su derecha, procedente del PP más conservador, no le perdonará nunca esta claudicación.

La situación política en España requiere políticos prudentes, experimentados y de largo recorrido. Con la mirada puesta más en el futuro, que en el presente, y ahí Mariano Rajoy se mueve muy bien. A ver quién gana la partida.

Paloma Cervilla ( ABC )