PEDRO: VUELVE AL PASADO

Después de muchas elecciones, disoluciones, mociones de censura, de investidura… sigue el mismo galán, que con determinación y huevos será apoyado por los partidos contrarios a la soberanía nacional. No le culpen. Le hemos elegido entre todos. Muchos le votaron para que no llegara la extrema derecha, pero no lo suficiente, porque Pedro Sánchez no tiene apoyos para gobernar.

Los que tanto detestan a Bildu y a ERC van a ser muy felices cuando observen que esos enemigos de la Constitución son los que tienen que romper el empate. Otra vez, gobernar es resistir, elegir entre lo repugnante y lo desastroso. Volvemos al laberinto borgiano, con redes de piedra que nos cercan y abarcan el pasado y el porvenir, con un solo sendero que nos devuelve al punto de partida.

Regresamos siempre al laberinto de Brenan, donde el «quítame tú para ponerme yo» es el estilo de los partidos, en una historia sucia y monótona que se repite una y otra vez. Seguimos siendo el país de la patria chica, donde hay gente que se empeña en destruir la nación.

Con la pregonada abstención del PP y Ciudadanos, el destino del próximo Gobierno esta en manos de los independentistas. José Luis Ábalos no descarta que la investidura salga adelante con la colaboración de los sentados ante el Tribunal Supremo. De momento sólo cuentan con la posible colaboración del PNV, Compromís y Podemos.

No sabemos si va a haber un Gobierno a la valencianaa la portuguesa, de cooperación o de coalición, de izquierdas, monocolor o de retales. Está en marcha una investidura difícil, con sentencia e indulto. Casi nunca como ahora habría hecho falta un acuerdo nacional para tapar el agujero de Cataluña y otros agujeros que nos pueden llevar a la quiebra. Pero no somaticen este disparate. Lo vean como un reality.

Raúl del Pozo ( El Mundo )