PERO FALTARÁ VOX

Si Vox no es un «grupo político significativo», la Junta Electoral Central no sirve al juego limpio y la máxima participación electoral. Será una especie de sindicato televisivo con las leyes que le han dado y, sobre todo, con las confianzas en su interpretación que se ha tomado, sin derecho a hacerlo.

Si el precedente de Ciudadanos y Podemos debatiendo con PP y PSOE en elecciones pasadas y en función de sus expectativas de voto, una decisión acertada para invitar a la máxima participación bien informada, no invitaba a la JEC a permitir que, en una cadena privada, repito, privada, los cinco partidos con mayor expectativa de votos pudieran debatir, dígannos para qué sirve la JEC, excepto para entorpecer la información ciudadana.

Casi todos los medios, sectariosad nauseam, no sólo han aceptado de mil amores el veto a Vox sino que han insultado a Abascal por quejarse. ¡Pues no se atreve a hacerse la víctima de una decisión que le perjudica! ¿No creerá que ha caducado la Alerta Antifascista de Iglesias?

A cambio, padecemos un ensordecedor coro mediático loando la reciedumbre moral y profesional de los informativos de Doña Mateo, alias Sánchez, que, tras convertir TVE en embajada paralela de la dictadura genocida de Maduro y picota de sus disidentes, simplemente han respaldado la postura podemita. ¿Pluralismo, neutralidad, profesionalidad? Ja. ¿Qué fue de los viernes de negro contra el PP? Desaparecieron en cuanto la izquierda llegó al Poder. El alivio de luto fue instantáneo. O sea, que menos lobos, Caperucita Roja.

La arbitrariedad con excusa leguleya, radicalmente infiel al espíritu de la Ley, es clamorosa tras permitir la JEC que los golpistas catalanes, socios pasados y futuros de Sánchez e Iglesias, emitan fatuas separatistas desde la cárcel. ¿Dónde viene eso en la Ley Electoral? Al final, la JEC da la razón a los nacionalistas que se burlan a diario de la Ley, pero participan en debates como el de TVE a seis, donde sobraban.

Digan lo que digan, es un atropello que cuatro de los cinco primeros partidos debatan dos días seguidos en dos medios diferentes y en ninguno de esos debates, ni distantes ni distintos, permitan que esté Vox. Dirá el giliprogre de turno que el veto favorece a Abascal. ¡Pues perjudíquenle y favorezcan el derecho a la información de la ciudadanía! Ah, que tampoco.

Federico Jiménez Losantos ( El Mundo )