¿ PERO HUBO ERE ALGUNA VEZ ?

Esto va a tal velocidad (hacia el caos) que noticias de hace una semana parece que nunca existieron. Verbigracia, los ERE. ¿Hubo alguna vez sentencia en el caso de los ERE de Andalucía y sus casi 900 millones de euros hurtados a las arcas públicas no para los bolsillos particulares de nadie, qué va, sino para obras de caridad con dinero ajeno?

Al parecer, por lo que Pedro Sánchez ha comentado la sentencia (que ha sido nada, absolutamente nada, los 0 grados de Lepe, ni frío ni calor), nunca hubo escándalo de los ERE, ni nadie malversó fondos públicos, y mucho menos favoreció a los amigos y apuntó a conmilitones, parientes y vecinos para trincar.

Y nadie ha ido a la cárcel. Aunque las condenas han sido de cárcel, nadie ha ido a ella. Ni los 4 condenados, 4, para los que pedía trena la fiscal, como Viera y Fernández, ex consejeros de la Junta, y los muy conseguidores directores generales Guerrero y Márquez.

Lo que más gracia me hace es la razón del tribunal para «hacer un Pujol» con ellos, esto es, para dejarlos sin pisar ni Sevilla 2 ni Puerto 1: que no tienen posición económica desahogada y no hay el menor riesgo de fuga. Para «hacer un Puigdemont», esto es, para huir de la Justicia y de España cogiendo las de Villadiego, hay que tener por lo visto una posición económica sólida, estar rico potrico.

Y como estos señores, a pesar de haber desaparecido 864 millones de euros no se embolsaron un duro, pues como dijo Guerrero el del largo abrigo-capote en sus idas y venidas a los tribunales: «¿Adónde voy a ir yo?». Pues a la cárcel, hijo. Si es que los ERE hubieran existido. Que a juzgar por lo absolutamente nada que ha dicho Sánchez sobre la cuestión, no debieron de existir nunca.

Eso debe de ser de una serie de Nexflit, que se han creído que es verdad. Y de devolver lo mangado, nada. Olvídense del Catecismo Ripalda: «No se perdona el pecado sin devolver lo robado». Como no se ha robado, que nadie duda de la honorabilidad de unos señores como Griñán y Chaves que fueron presidentes del PSOE y no se han llevado un euro a su bolsillo, no hay que devolver nada.

Lo de «devolvemos su dinero» es sólo del Cortinglés. Para eso se encargó Susana Díaz de retirar la petición de responsabilidad civil, para que en estos ERE que nunca existieron nadie tuviera que devolver un duro, ni le embargaran el piso.

Lo que sí vamos (¡encima!) a apoquinar es la millonaria minuta de los abogados de la defensa de estos señores con tanta honorabilidad como poca vergüenza. La Junta desvalijada es la que tiene que pagar a los defensores de los apandadores. ¿No te digo lo que hay?

Sí, parece que nos hemos vuelto locos, entre el Black Friday y la prescindible Cumbre del Clima de la niñata del catamarán. O que el mundo está al revés. En vez de exigir que devuelvan el dinero de los ERE, pagamos la defensa de los condenados.

Y en vez de pronunciarse el presidente del Gobierno en funciones, toque de silencio. Aquí solamente las viejas glorias, la vieja guardia, los camisas viejas del PSOE, como Leguina, Paco Vázquez, Borbolla, Valle, Guerra, o González (que ya no mandan nada) han mantenido la cabeza fría, la voluntad firme y la vergüenza en su sitio al preguntarse lo que todos: ¿dónde quiere llevar a España este Sánchez que se pone en manos de los que quieren destruirla?

Lo más triste y preocupante es que el futuro inmediato de España está en manos de ERC y del repugnante Rufián. Aquel Sánchez que no dormiría tranquilo con Podemos en el Gobierno está a pierna suelta en su colchón de La Moncloa, cediendo lo que haya que ceder.

Y a España y su unidad, que le vayan dando. Y perdiendo de entrada la batalla del lenguaje y admitiendo que el separatismo independentista es «el conflicto político catalán». No sólo es para llorar. Es para alquilar plañideras como los romanos.

Antonio Burgos ( ABC )

viñeta de Linda Galmor