Por estas fechas los periódicos hacen una selección de los personajes más destacados del año y  antes de que   los medios elijan a sus héroes de cartón o señalen a los villanos que más odian, haré yo  mi propia lista  que no va a estar condicionada por ninguna servidumbre,  porque los hombres y las mujeres que practicamos el agnosticismo sobre los partidos políticos , respetamos las ideas en las que creemos – sean de izquierdas o de derechas – y  nos repugnan los personajes que las prostituyen.

Siempre habrá fanáticos que se ponen contentos con un chupito de orujo y dos chupadas de hierba buena, jaleados por medios de comunicación que,  según sea su tendencia,  escriben con el objetivo de alimentar sus dosis de bilis en boca, pero luego está la gente normal  que tal vez coincida conmigo en la selección que he hecho sobre los personajes del 2020.

La mayor parte son mujeres y hombres cuyos nombres a veces desconozco  pero no sus historias,  y empezaré  con David Tejera, un periodista que entre el pánico y la rabia,describió en El Confidencial.com, la escena de unos sanitarios que se construían sus EPI (equipos de protección indiividual) con bolsas de basura o lloraban al ver  que se les iban los enfermos por el sumidero de la imprevisión  de medios y la desidia de los gobernantes David estuvo allí,  vio la muerte de cerca y  vivió para contarlo

La lista que escribo a continuación merece nuestro respeto emocionado por lo que hicieron y sufrieron durante este  maldito año 2020

1. Los que se  fueron  con miedo, con tristeza y en soledad.

2. Los que sin saber que su trabajo iba a exigirles morir sin armas ni escudos con los que defenderse,  arriesgaron sus vidas por salvar a los que ya estaban condenados a muerte.

3. Los  viejos de la Residencias  que fallecieron antes de que se aprobase la ley  de la eutanasia y no tuvieron la oportunidad de darle el visto bueno.

4. Los cuidadores, policías, sanitarios, voluntarios y gente generosa que se implicó  en la ayuda a los demás, aunque su ejemplo no sirviera de nada a los del coche oficial que nunca  visitaron  una UCI.

5. El Banco de Alimentos y quienes lo abastecen para que el hambre no gane terreno entre quienes siguen sin cobrar en ERTE o el ingreso mínimo vital.

6. Los empresarios, autónomos, gente de los mercadillos y desempleados que están demostrando más dignidad y sentido de solidaridad que los charlatanes que les prometen lo que no les dan.

7. Los médicos y científicos que se niegan a  guardar silencio y denuncian la propaganda falsa e irresponsable de los portavoces que no saben  lo que es rectificar o perdir perdón.

8. La gente anónima que ayuda a quienes están solos en las ciudades o en los pueblos.

9. Los artistas  solidarios que regalan su trabajo, porque nadie les contrata, pero sienten que su oficio es necesario.

10. Los que se han borrado de la obediencia debida y ya no aplauden a quienes votaron porque entre sus familiares están algunos de los citados en los nueve puntos anteriores.

A los que no están en esta lista porque no se lo merecen, un día les tocará su San Martín.

Diego Armario