Buen provecho

politizar

No se sabe de ningún programa político expuesto al final de un banquete que no haya sido aceptado entusiastamente por el auditorio. Hay quien sostiene que de la vida en común llega a adquirirse hasta cierto parecido físico. Puede ser; pero lo que, desde luego, debe afirmarse, es que la comunidad de mesa constituye el más fuerte lazo de unión entre los espíritus. Está probado que el bacalao a la vizcaína y los callos domingueros predisponen al anarquismo y a la iracundia. El pavo trufado, en cambio, es retrógrado; el bistec, posibilista; en cuanto a los bombones de crema y al marrón glacé, inclinan el ánimo al sentimentalismo y a la vaga melancolía. No espero encontrar una sola opinión discrepante.

 (Wenceslao Fernández Flórez. Psicología de los banquetes )

Para pensar después de la siestecita.:))

 

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