Buenos días

mujerblancoy

Buenos días:

La política es una droga, que en cantidades excesivas, mata.

Feliz fin de semana.:))

One Comment

  • xcraterh19

    16/06/2017 at 09:04

    Título del comentario.- Distancia corta.

    Es una de las mejores sensaciones que existen, intangible, sin embargo dispone de profundidad sensible. Es un fruto prohibido que probé, mejor dicho, probamos.
    Ella trabaja en un bazar antiguo, no en un chino. Es un negocio familiar, son tres hermanas y los padres, ya mayores. Ella tiene dos hijas y un de marido, y aquella mañana de sábado que entré en ese bazar, mientras escuchaba que buscaba, descubrí su mirada dañada.

    Era principios de diciembre y la baja temperatura se hacía notar, poca gente en la calle, por tanto solos. Yo iba en busca del pasado, un regalo de mi padre, me regaló una brigada mecanizada USA, pero estaba incompleta, en la red descubrí donde podía terminarla y allí estaba, sin saber que el destino escribía con letras armoniosas.

    Nuestras miradas se encontraron, distancia estimada un metro escaso, y pude ver rastro de lágrimas, ese blanco irritado. Y con el muestrario encima del mostrador…, de medio metro de ancho, acortó la distancia, sentí su calor y ella levantó la cabeza. Tragué saliva, deseé que tiempo se detuviera, nuestras auras se habían mezclado, sentí una paz infinita y que no he sabido describir, quise llevarme señales de su mal, curar su espíritu, ese que no muere, pero no, la apuesta era demasiado fuerte para ella, bajó la cabeza y en un bloc fue anotando las siete piezas blindadas que compraba, y otro detalle importante, era zurda.

    Importante para mí, sin saberlo me atraen y las encuentro. Los zurdos andan en línea recta, los normales, el resto no, damos vueltas sobre sí mismos.
    Sumó sin calculadora, puso las cifras del total, y volvió a mirarme, la distancia era más corta, me llegó su aliento, fruto prohibido me dije, ella esbozó un amago de sonrisa, supe que leía en mi rostro, y fue a por una calculadora, y sorprendentemente, la distancia corta se mantuvo, no se apartó.

    Y repasó la suma, ella me utilizó el sistema del eco, (persistencia del sonido mientras se apaga el foco sonoro), la distancia corta persistía. Y con el billete en su mano, me habló de la tienda, de sus orígenes, de su padre el fundador, de sus hermanas, y en el exterior la luz se oscurecía, nubes azules oscuras oscurecieron el interior de la vieja tienda, yo solo la sentí a ella, el resto era difuso, miraba sus ojos ya que era imposible apartarme de esa mirada, anclado en ese algodón que desprendía, y sentí el deseo de abrazarla, de protegerla, pero ese paso era trascendental, ya que me había avisado, sus hijas, luego se había dado cuenta que ocurría en mi interior, fruto prohibido me repetí.

    Me hizo dos paquetitos geométricos iguales, con todo detalle, de nuevo nos torturábamos, prolongaba el tiempo de venta y yo aferrado a su aura, es una sublime sensación de flotar, de fuerte intensidad de unión, de mezcla y de paz, silencio y calor indescriptible, no se explicarme, no encuentro palabras.

    Y cuando llegó el momento de terminar todo, ella sin separarse cortó su entrega, sentí frío, como cuando te quitas ropa de abrigo, aunque su mirada era la misma, también sentí cierta debilidad que me gustó, ella se había llevado algo mío, habíamos vivido una corta relación trascendental, y extendió su brazo, cogí su mano, y algo parecido se repitió, ese roce que intenta llevarse calor.

    Me sentí vacío, llegué a la puerta y me volví, ella seguía en su lugar, donde nuestras auras se mezclaron, su sonrisa dañada y su despedida.

    – Buen fin de semana.

    Y mi respuesta escapó de mi control.

    – He conocido el Edén.

    Ella se cubrió la boca con las manos, dando un paso atrás.

    Retazo de mi diario personal, 09122006.

    Epilogo.
    He intentado volver, pero algo invisible me frena, siento temor de hacerla daño y el 5 de enero, esa noche me acerqué a la tienda, no pensaba entrar, era cerca de la media noche, estaba en el escaparate, cogiendo una caja.

    Mezclado entre la gente la miraba, en realidad era forma de tortura y cuando se movió, me mezclé con la gente.

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