Buenos días

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Buenos días:

¡ No sé ! Ya nada es igual
las noches los días,
ya no son los mismos
¡ No sé ! ¡ De pronto siento mucho miedo !

Ya viene… oigo sus pasos
la soledad me va llevar,
dejaré que me tome en sus brazos
¡ Que haré ! Primero ¡ Ah ! Primero la voy a saludar.

 

Feliz Sábado.:))

 

One Comment

  • xcraterh19

    05/12/2017 at 15:03

    La soledad no es mala compañía, su sombre es femenino sin embargo yo la defino como un sol viejo, una tarde que se extingue, y es apartado por las sombras.

    Soledad con luz es una y otra muy diferente es en la oscuridad, pero no hay que temerla, suele ser amiga en todos los sentidos, es el momento de despojarse de los escudos.
    Se siente una forma de relajación, como si ese peso diario quedara atrás, llega la tranquilidad, y uno puede moverse de otra forma, y momentos tranquilos para meditar, incluso de hacer planes para el futuro.

    Una noche que estaba aburrido, con la mente en blanco, pensé en escribir, pero no sabía que, y nada mejor que una vela, parecía una tontería, y la encendí en el pasillo, en el suelo de terrazo, sin nada en su base, utilicé cera caliente y me alejé, su llama era el tema.

    El movimiento de la llama para más detalle, y como no, fotografías, y me dio que pensar, un fragmento tan solo.

    No estaba solo, la llama oscilaba, algo hacía que se moviera, su proximidad la empujaba en dirección. Intenté verla, Soledad llega despacio, la sentía cerca, pero para llegar a mí, debía pasar junto a la vela y su llama la descubriría.

    Pero se hizo esperar, el objetivo se movía, el enfoque parecía descontrolado, es como si algo se moviera y jugara con la cámara, no podía enfocar la imagen y me asaltó una duda.
    ¿Soledad es invisible para el ojo humano?, pregunté a la cámara ¿La ves?, y la cámara no respondió, el objetivo seguía alterado, y quise ver que veía, puse la pantalla táctil.

    Y a simple vista, era lo mismo que veía mi ojo, sin embargo la cámara disponía del secreto llamado reflejo, eso que nos engaña muchas veces, y descubrí parte de la figura, de Soledad.

    Se cubría con fina seda de fuego, movía su cadera derecha muy cerca de la llama, del fuego, y cada vez que se confundía con el fuego, desprendía elegantes reflejos multicolores, un especial baile sin melodía.

    Sin embargo pensé en la vela, posiblemente la llama debe de producir algún sonido, y asentí lentamente, el fuego es armonía.

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