PLAGIAR ES ROBAR

» El plagio es un delito: sólo los tribunales de justicia pueden dictaminar si Pedro Sánchez lo ha cometido o no. Los lectores -escribía ayer Andrés Amorós en Abc– han tenido ya elementos de sobra para comprobar copias y plagios absolutamente escandalosos«. Su artículo Faltan comillas, es recomendable para la denuncia presentada por VOX. Amorós, uno de los pocos eruditos que conozco -no le llamo sabio por no avergonzarle- apuntaba al fondo del asunto: la propiedad; en este caso, intelectual.

El socialismo en general y su desarrollo natural, el comunismo, se basan en la negación del derecho de propiedad y en el afán de quitársela a los que la tienen para administrarla según les parezca. Como a la gente no suele gustarle que le quiten lo que le ha costado mucho conseguir y se resiste, hay que matarla. Esa es la razón esencial por la que el comunismo es la ideología más mortífera en la historia de la Humanidad: más de 100 millones de muertos. De ellos, la mitad larga en China, donde las familias de los líderes comunistas son hoy las más ricas del mundo. Desde Lenin a los asesinos chavistas, «¡exprópiese» significa siempre «¡apropiémonoslo!».

Así que lo que ha hecho Sánchez es robar, como sus compañeros de partido Negrín, Prieto y otros criminales de guerra, que, tras provocarla, asaltaron las propiedades particulares y el patrimonio del Estado desde el primer día (ver todas las pruebas citadas en Memoria del Comunismo). No es atenuante sino agravante que Sebastián le prestara un ladronzuelo, porque todos eran parte de la misma banda dentro del PSOE.

Para echar al tranviario Tomás Gómez, el gasolinero Pepiño Blanco eligió al socialista más apuesto, pero lerdo. Había que fabricarle un doctorado. Se le fabricó. Si se concertaron para darle a Sánchez lo que no tenía, robaron para él.

La propiedad hay que pagarla. Materialmente, abonando los derechos de autor. Intelectualmente, con citas entrecomilladas que reconocen, todas y cada una, a su legítimo dueño. Si propugnas la expropiación de todo, eres un político de izquierdas. Si no citas lo que escribes, un ladrón. Y un ladrón no puede ser presidente del Gobierno. Como apuntó ayer Rosell, Sánchez quiere en las Cortes reeditar el golpe de Estado catalán: desconectar, o sea, expropiar la ley a su legítimo dueño, el pueblo español. Siempre, robar.

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor