POBRE COLÓN

En España tienen calles y plazas personajes como Bolívar, San Martín o José Martí, todos ellos líderes de las revueltas independentistas de Hispanoamérica.

Parece increíble, pero es así: nuestro callejero es generoso con quienes en su día lucharon contra la propia España.

Tanta indulgencia contrasta con el menosprecio y maltrato que reciben por medio mundo, incluida alguna ciudad de España, las estatuas de Colón.

Sin su arrojo y determinación, probablemente aztecas y mexicas seguirían sacrificando niños a unos dioses terribles.

Ucronía aparte, el momento que vive la humanidad no mueve al optimismo. Pocas veces la estupidez y la estulticia influyeron más en el comportamiento de los humanos.

Turchin tenía razón; 2020 está siendo un año desastroso. A Feijóo también le acompaña la sensatez cuando pide serenar el ambiente.

Aunque algunos ponen más empeño que otros. En todo caso, la generosidad y altura de miras de España, con sus adversarios en el callejero, nunca se ha visto correspondida.

Los hijos de las sombras son más activos que los de la luz.

El Astrolabio ( ABC )