Más allá del golpe que vaya a suponer al bolsillo de todos los ciudadanos, siempre fue una tendencia lógica con todos los gobiernos que el precio de la electricidad se incrementase durante el invierno.

Ahora ha ocurrido exactamente igual, con la única diferencia de que Pablo Iglesias, ese eterno defensor de los desfavorecidos y de las clases más humildes, es vicepresidente del Gobierno.

En multitud de ocasiones durante sus demagógicas campañas electorales, Iglesias y los líderes de Podemos prometieron que con ellos en el poder no ocurriría.

Ahora, solo guardan un silencio demostrativo de su cinismo, de su incapacidad y de su insolvencia para tomar conciencia real de la gestión de un país.

El «escudo social» era una pantomima, y con su anuncio de «investigar» las subidas en el precio de la luz solo pretende lavar su conciencia de tanta mentira repetida como un mantra. A Podemos no le interesan los ciudadanos.

Esa es la única verdad que acredita Iglesias cada vez que abre la boca.

ABC