PODEMOS Y SUS VICIOS DE LA ” VIEJA POLÍTICA ”

La necesidad de regeneración democrática ha formado parte del catálogo de promesas con el que Podemos se convirtió en la tercera fuerza política del país. Sin embargo, la trayectoria de los distintos ayuntamientos en los que gobierna, ya sea bajo sus siglas o mediante confluencias, certifica que el partido de Pablo Iglesias, lejos de predicar con el ejemplo, parece sucumbir a algunos de los peores vicios de la vieja política.

Tal como publica hoy EL MUNDO, la Fiscalía denunciará por prevaricación a cuatro concejales de Somos Alcalá -la marca con la que Podemos forma parte del equipo de gobierno en este municipio- por presunta manipulación de un concurso público para conceder subvenciones a entidades vinculadas a la formación morada. Esto se suma a las informaciones en las que este periódico ha revelado el trato de favor del Ayuntamiento de Madrid en varias adjudicaciones a organizaciones y empresas en la órbita de Podemos.

No basta con parapetarse en la legalidad de estas operaciones, como hace Carmena, ni con pregonar un pretencioso afán regenerador. La ética pública es absolutamente incompatible con beneficiar a quienes se aprovechan de la afinidad ideológica para, en el decir de Galdós, pastar en el erario público.

El Mundo