EL PODER DE LA IRONÍA

La ironía esta hecha para gente inteligente y esa es la razón por la que a  los independentistas catalanes no les hace mi puñetera gracia el movimiento social en favor de Tabarnia.

Reconozco que al principio no me llamó la atención esta idea provocadora que propone que Barcelona y Tarragona se independicen de Cataluña porque son muchos, son más laboriosos, son mejores,  y no necesitan ir al psiquiatra ni inventarse cada día una mentira para saber cuál es su patria.

Lo mejor de todo, además de lo bonita que es la bandera que se han inventado en Tabarnia , es que han enfrentado a sus propias contradicciones a  los rufianes,  las raholas, las monjas argentinas,  a la rubia de bote que se envuelve en la estelada  a modo de vestido y  al tonto esférico de Bruselas,  y  han provocado que todos estos zombis  entren al trapo de una reivindicación que, de ser cierta, sería tan sui generis como la suya.

Gabriel Rufián, que es el bocachancla del independentismo más cutre, no para de hacer declaraciones intentando justificar la ilegalidad de la propuesta de Tabarnia y otros seguidores del mulá huido a Bruselas  y acojonado, están en ardores prostáticos y uterinos a consecuencia de un movimiento que ha conseguido innumerables simpatías.

¡Esta es España y bien orgulloso que me siento de pertenecer a ella!

El esperpento valleinclanesco es una de nuestras señas de identidad, pero también lo es la ocurrencia inteligente y la provocación que enerva a los necios y les impele a ir llorando por las esquinas  y por las televisiones afines mientras  lamentan que haya un personal mucho más inteligente que ellos, capaz de convertir en cachondeo insultante la entelequia de una  patria que se han inventado los tristes de la estelada.

Cada día estoy más convencido de que tenemos una deuda de gratitud con el hipérbaton catalán porque gracias al collage que han construido con lo más apestoso de la CUP, lo  más ridículo de las plañideras oportunistas, lo más irracional de los talibanes supremacistas y lo más cobarde e indigno de quienes querían ser héroes y acabaron en villanos, el independentismo fronterizo con Tabarnia ha conseguido sonar a cachondeo.

Los indendentistas catalanes  deberían programar mejor  su próximo intento y hacerlo con gente que huela a inteligencia y dignidad, porque lo del  envite del 1 de octubre ya se ha demostrado que  lo hicieron con chusma y morralla.

Diego Armario