¡ A las mariscadas !

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¡ A las mariscadas !

Lo primero a lo que se agarran los muy majaderos es al «volumen». Se lo escuché a Verstrynge, que solía marchar en cabeza en los escraches de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y que además de 8 apartamentos para alquilar a los estudiantes, posee casa de postín en Madrid y un «pied-à-terre» en París: «En España hay casos más lacerantes que el del piso de Ramón Espinar».

No seré yo quien le recuerde al profesor Verstrynge que la importancia social y política de los actos tiene bastante que ver con la identidad de quien los protagoniza y que el asunto del tamaño suele corregirse con el tiempo. Echen un vistazo a la hemeroteca y comprobaran que bastantes de los que andan pillados en la Gürtel fueron en sus tiempos mozos que se libraron de la mili alegando que eran estrechos de pecho.

Alfonso Rojo ( La Razón )

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